Una banda de secuestradores mexicanos enfrenta pena de muerte en EE.UU. por asesinar a sus víctimas incluso si se pagaba el rescate

Una banda de secuestradores mexicanos enfrenta pena de muerte en EE.UU. por asesinar a sus víctimas incluso si se pagaba el rescate

La organización criminal tomaba rehenes y posteriormente extorsionaba a sus familiares exigiendo miles de dólares a cambio de su liberación.

Autoridades estadounidenses informaron que seis ciudadanos mexicanos fueron acusados por su participación en una banda dedicada a extorsionar y secuestrar al menos a nueve personas, de las cuales, seis fueron asesinadas.

Un gran jurado federal con sede en California acusó a cuatro hombres y dos mujeres de extorsión y asociación para secuestrar, con resultado de muerte. Entre las seis víctimas de homicidio hay tres ciudadanos estadounidenses, según informó el martes el Departamento de Justicia en un comunicado de prensa.  

Las personas acusadas, quienes se encuentran detenidos en México, son: el líder de la banda, Germán García Yera Hernández, de 37 años; Gilberto Omar Ávila López, de 27; Aylín Estrada Reyes, de 24; Joel Eduardo Mascorro Delgado, de 22; Victoria Camila Espinoza Ballardo, de 22; y Oscar Bautista Valencia, de 30.

En el caso de Yera Hernández, Ávila López y Espinoza Ballardo, cada uno enfrenta una acusación adicional por «toma de rehenes que resultó en muerte y extorsión«.

Operación 

La querella refiere que la banda operó entre enero y abril de 2020. La organización criminal tomaba rehenes y posteriormente extorsionaba a los familiares de sus víctimas que vivieran en EE.UU., exigiendo miles de dólares a cambio de su liberación. 

«Si las víctimas no tenían familiares que pudieran pagar el rescate, eran asesinadas, como sucedió con lo que la acusación llama la ‘Víctima A’, ‘Víctima B’ y ‘Víctima I'», informaron las autoridades. 

Cobro de rescate y asesinato

No obstante, en al menos dos casos, el grupo habría cobrado una parte del rescate y aun así asesinaron a sus rehenes. Tal es el caso de una mujer que residía en la localidad de Norwalk (estado de Connecticut), quien en abril de 2020 fue a visitar a sus parientes a la ciudad mexicana de Tijuana (Baja California). 

La mujer, identificada en los documentos judiciales como ‘Víctima E’, fue secuestrada y pidieron 25.000 dólares para liberarla. Su madre acordó pagar un rescate de 1.000 dólares, así como la entrega de un vehículo.

El 13 de abril de 2020, la madre de la víctima se reunió con un individuo para entregarle el dinero en Norwalk. Sin embargo, esa misma jornada, su hija fue asesinada y su cuerpo se localizó al día siguiente en México

Las autoridades estadounidenses no informaron sobre si habrá una solicitud de extradición ante el Gobierno de México para proceder penalmente contra los criminales. No obstante, la Fiscalía norteamericana apuntó que, en caso de ser declarados culpables, «enfrentarían una sentencia obligatoria de cadena perpetua o la pena de muerte«.