Un exjugador de la NFL arrestado tras difundirse imágenes de cómo atacaba a su expareja afirma que la agresión fue un montaje de la mujer

Un exjugador de la NFL arrestado tras difundirse imágenes de cómo atacaba a su expareja afirma que la agresión fue un montaje de la mujer

«Esto es lo que hacen los abusadores. Harán que parezca que tú estás loca y que las víctimas son ellos», reaccionó la exnovia de Zac Stacy, Kristin Evans.

El exjugador de fútbol americano Zac Stacy, arrestado el 18 de noviembre por haber golpeado brutalmente a su exnovia Kristin Evans, aseguró a la Policía que el video de la agresión fue un montaje por parte de la víctima.

«Es solo un caso de amargura, hombre. Por eso lo hizo. Todo el asunto del asalto lo organizó ella. Me tendió una trampa», dice el antiguo ‘running back’ de los St. Louis Rams y los New York Jets en una grabación policial obtenida y publicada este lunes por TMZ.

«Todo fue organizado. Lo único que quiere es sacarme dinero. Obtuvo una reacción de mí», agrega el deportista.

«Ella sabía que yo estaba deprimido, sabía que estaba pasando por ansiedad y depresión. Sabía que yo estaba tratando de cerrar la brecha que existe entre mi hijo y yo», continúa el exjugador de la NFL.

Por su parte, Evans reaccionó a la publicación con una declaración en video donde rechazó las acusaciones y afirmó: «Esto es lo que hacen los abusadores. Harán que parezca que tú estás loca y que las víctimas son ellos».

El asalto de Stacy contra Evans tuvo lugar el 13 de noviembre en la casa de la mujer, en la pequeña localidad de Oakland, en Florida. Stacy llegó de visita para ver a su hijo, pero una vez allí se enfureció, al parecer por celos. En las imágenes captadas por una cámara de seguridad se ve cómo golpea a Evans y la lanza contra un televisor. De seguidas, mientras ella yace en el suelo, la acusa a gritos de haber «arruinado» su relación, para luego levantarla violentamente y volverla a agredir. Todo eso sucede frente a los ojos del hijo de ambos, de cinco meses, que observa desde un sofá.

Tras la agresión el deportista se dio a la fuga. Fue capturado en Orlando cinco días más tarde.