Un dron estadounidense vuela por primera vez más de 6.000 kilómetros desde Hawái hasta Guam con apoyo terrestre limitado

Un dron estadounidense vuela por primera vez más de 6.000 kilómetros desde Hawái hasta Guam con apoyo terrestre limitado

El vuelo de la aeronave no tripulada MQ-9 Reaper formó parte del ejercicio Ace Reaper, cuyos pormenores fueron revelados este 7 de diciembre.

Un dron estadounidense del modelo MQ-9 Reaper voló por primera vez desde Hawái a la isla de Guam, atravesando más de 6.000 kilómetros, lo que comprobó su capacidad de realizar vuelos de largo alcance con apoyo terrestre limitado y personal de tierra no especializado.

El trayecto formó parte del ejercicio Ace Reaper, que se realizó entre el 13 de septiembre y el 6 de octubre. Sin embargo, las Fuerzas Aéreas del Pacífico revelaron los pormenores solo este 7 de diciembre. 

Largo camino para cumplir con el objetivo

Inicialmente, la nave fue dirigida vía control satelital por parte del 556.º Escuadrón de Pruebas y Evaluación (TES, por sus siglas en inglés) desde la base aérea de Creech, en Nevada, hasta Marine Corps Base en Hawái, «utilizando un patrón de capacidad de despegue y aterrizaje automático significativamente modificado, construido sólo con imágenes».

Tras su llegada, el MQ-9 Reaper hizo cinco vuelos locales, y fue empleado para entrenar a seis grupos del personal de tierra que no habían sido entrenados para las operaciones terrestres del aparato, entre otras actividades.

Luego, el dron fue desplegado a la base aérea de Andersen en Guam. Un operador en el terreno controló el aterrizaje, al usar una estación de pruebas de mantenimiento de aeronaves reforzada que sirvió como una imitación de la cabina.

El vuelo validó la capacidad del aparato «para realizar el tránsito ‘con un ancho de banda reducido del satélite’ y migrar de un satélite a otro«, según detallaron los militares. Por su parte, el jefe del 556.º TES, teniente coronel Michael Chmielewski, subrayó que el ejercicio demostró que el MQ-9 «no necesita […] ningún equipamiento» para conducir las operaciones de lanzamiento y recuperación. 

«Todo ello supuso una reducción de casi el 90 % de la mano de obra de mantenimiento, del 95 % de los equipos de mantenimiento, y del 100 % de los equipos de lanzamiento y recuperación», concluyó Chmielewski.