Ucrania denuncia un ataque ruso con misiles a un centro comercial «con más de mil civiles en su interior»

En Directo Guerra en Ucrania

Rusia volvió a cebarse este lunes presuntamente con una infraestructura de uso civil. Según fuentes oficiales, un supermercado de la población de Kremenchuk, en el centro del país y lejos de las líneas de frente, sufrió el impacto de un misil de largo alcance Kh-22. Al menos 16 personas han muertos y 59 han resultado heridas, según los servicios de emergencias. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, aseguró que en el momento del ataque había en el centro comercial «más de un millar» de civiles.

«El supermercado está en llamas, los bomberos luchan contra el incendio, el número de víctimas es inimaginable», escribió Zelenski en una publicación a través de las redes sociales. El líder insistió en que el sitio golpeado «no suponía un peligro para el ejército ruso» y que «no tenía valor estratégico». Las imágenes compartidas del sitio siniestrado mostraban fuego, pilas de escombros y personal civil y militar desplegado operando en la escena.

Medios ucranianos informaron de que los 115 efectivos del cuerpo de bomberos desplazados a Kremenchuk habían logrado aplacar las llamas. Fue, para ellos y para la atribulada población local, la última pesadilla de una larga lista. Rusia ha atacado con insistencia las refinerías de esta ciudad de 220.000 habitantes antes de la guerra, a fin de mermar las capacidades motrices de las fuerzas que defienden Ucrania. El último bombardeo fue el 18 de junio pasado.

El ataque de este lunes culmina un fin de semana en el que se han lanzado más de 65 misiles contra diversos puntos del país, muchos alejados de la zona oriental, donde se concentran los combates. Un ataque en Járkiv acabó hoy con cuatro personas e hirió a 19. El sábado, Kyiv ordenó el repliegue de tropas ucranianas en la ciudad de Sievierodonetsk, facilitando un posicionamiento más cómodo en las trincheras defensivas y dando por perdida una ciudad que ha quedado hecha cenizas.

El próximo foco de combates se espera que sea Sloviansk. Ayer, Rusia dio uno de sus primeros zarpazos que anuncian la batalla, disparando munición de racimo al anochecer contra una zona residencial. No hay balance oficial por el momento, aunque la agencia Associated Press informó de al menos una víctima mortal. «Todo está destruido. Somos los últimos que quedamos en esta parte del edificio, sin electricidad», lamentó a AP una de las supervivientes tras el ataque.

Los servicios de emergencia trabajan en el lugar donde ha impactado un misil rusoEL MUNDO

Muchas teorías trataron de explicar este nuevo castigo a Ucrania: según el Gobierno ucraniano, la voluntad rusa de no permitir que la ciudadanía logre recuperar algo de normalidad a pesar de la guerra; según los medios del Kremlin, una vez más, un ataque de falsa bandera. Todo ocurrió en vísperas de la cumbre de la OTAN de Madrid y justo un día después de otro ataque contra una zona residencial de la capital que dejó un muerto.

«Rusia continúa haciendo que los civiles ordinarios paguen por su impotencia. Es inútil tener esperanzas en que por su parte haya decencia y humanidad», subrayó Zelenski, quien se dirigirá por videoconferencia a los líderes de los países de la alianza transatlántica durante la cumbre de Madrid. Hoy lo hizo ante los máximos mandatarios del G7, a quienes pidió toda la ayuda necesaria para abortar la invasión rusa hacia finales de año.

«Nuestro apoyo a la soberanía e integridad territorial del país es inquebrantable», dijo ayer el vicesecretario general de la OTAN, Mircea Geoana, en una comparecencia emitida en Kiev, que celebró el Foro de Seguridad que reúne anualmente a ponentes para discutir sobre asuntos más relevantes que nunca. «Estamos comprometidos a intensificar nuestra asistencia para ayudar a los ucranianos a defender sus derechos, su libertad y su soberanía», añadió Geoana. «Ucrania debe prevalecer».

La reunión de Madrid será importante para los ucranianos. Zelenski espera que en la cita que comienza este martes se aprueben paquetes de ayuda para menesteres a corto plazo, tales como combustible, equipamiento de protección y sistemas anti drones, así como métodos para comunicaciones seguras. En cuanto a ayuda a largo plazo, Ucrania espera apoyo para modernizar sus Fuerzas Armadas con estándares interoperables con la OTAN, así como soporte para sus instituciones de Seguridad y Defensa.