Tiroteo en Uvalde: «Había padres dispuestos a entrar en la escuela porque el equipo SWAT no llegaba»

Tiroteo en Uvalde: «Había padres dispuestos a entrar en la escuela porque el equipo SWAT no llegaba»

Los testigos de la tragedia critican que el grupo de élite tardó en neutralizar al tirador, que resistió más de una hora

Una mujer coloca flores en una de las cruces por las víctimas de Uvalde.AFP

PREMIUM

PABLO SCARPELLINI

Uvalde (Texas)

Actualizado Jueves,
26
mayo
2022

22:46

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El saldo de niños fallecidos en el tiroteo del martes en Uvalde, Texas, podría haber sido menor si la policía hubiera intervenido más deprisa y de forma más decidida. Es la sensación que reina en esta localidad rural del oeste del país después de que oficiales confirmaran que el tirador, un joven de 18 años identificado como Salvador Ramos, estuvo cerca de una hora dentro del colegio en el que acabó con la vida de 19 niños y dos profesoras, además de herir a otras 17 personas. Reportes iniciales de varios medios americanos apuntaban a una media hora que pudo pasar el asesino atrincherado en una sola clase.

Juan Carranza, un testigo que llegó pronto al lugar de los hechos, indicó a la agencia AP que varias mujeres imploraron a los policías que entraran para detener a Ramos. «Entren ahí», decían, pero aún así no reaccionaron, de acuerdo a Carranza, de 24 años.

Tragedia en Uvalde

Matilde y Daniel Myers también fueron testigos de la hora de terror que sembró Ramos en el colegio y de lo mucho que tardaron las autoridades en neutralizar al tirador. «Había padres dispuestos a entrar porque el equipo SWAT (un grupo policial de élite especializados en situaciones de alto riesgo) no llegaba», explica Myers, pastor local. «Después, comenzaron a llegar, más tarde».

Su mujer, Matilde, también pastora y residente desde hace 12 años en Uvalde, coincide. «Llegamos media hora después de que empezara todo y la policía nos dijo que el tirador tenía a los niños secuestrados con la maestra, así que estaban todos vivos», relata. «¿Por qué tardaron tanto si eran rehenes? Mucho tiempo después nos dijeron lo que había pasado, quizá una hora y media más tarde». Nunca les explicaron por qué tardaron tanto en entrar esos cuerpos de seguridad en el centro educativo.

Otro de ellos, Derek Sotelo, de 26 años, que escuchó los disparos desde su tienda de neumáticos, recuerda con ira lo sucedido. «Estaban todos furiosos», dijo a The New York Times. «Estábamos pensando: ¿Qué demonios está pasando? ¿Van a entrar o no? Dame el chaleco (antibalas), ¡yo voy a entrar!». Algunos vecinos han acusado de «cobardes» a la policía.

De momento, agentes de la Patrulla Fronteriza, presentes también en el momento de la masacre, se han defendido indicando que sus agentes «no dudaron en actuar». Uno de los jefes policiales, Raúl Ortiz, afirmó que «entraron en la clase y se hicieron cargo de la situación tan pronto como pudieron». Los 40 minutos a una hora que estuvo Ramos dentro de la escuela, confirmados por el director del Departamento de Seguridad Pública de Texas, Steven McGraw, parecen indicar lo contrario.

Ramos llegó a su antiguo colegio conduciendo el coche de su abuela, que estrelló en una zanja cercana, antes de entrar al recinto escolar sin resistencia, pese a informaciones anteriores que apuntaban que un oficial de policía trató de detenerle al verle llegar armado. El agente en cuestión estaba asignado al centro, el Robb Elementary School, pero se encontraba en su coche en las cercanías y fue de los primeros en llegar tras recibir la llamada del servicio de emergencias.

Ramos logró llegar a una de las clases y matar a 19 niños y dos profesoras. Contrario a lo que se apuntó inicialmente, la mayoría de los estudiantes fallecieron en los primeros minutos del tiroteo, una tragedia que provocó la reacción inmediata del presidente Joe Biden, que volvía de una gira por Asia, y que visitará Uvalde para consolar a los familiares de las víctimas.

Pese a sus palabras urgiendo a un cambio en la regulación de la venta de armas, la misión se antoja complicada en Washington. Senadores republicanos bloquearon ayer mismo una legislación que pretendía combatir el «terrorismo nacional» apadrinado por la bancada demócrata. La medida llegó al Senado tras la masacre cometida por un joven de 18 años en un supermercado de Buffalo, Nueva York, el pasado 14 de mayo, una matanza en la que perdieron la vida 10 afroamericanos. El tirador es un defensor de las teorías de la supremacía blanca.