Semana Santa 2022, al pueblo hemos de ir: «Tenemos reservas desde hace un año»

Semana Santa 2022, al pueblo hemos de ir: «Tenemos reservas desde hace un año»

Encontrar la paz al compás del gorjeo de las aves mientras el rocío aún brinda al césped ese olor a ‘verde’ cotiza al alza. Las cifras del turismo rural para esta Semana Santa 2022 han superado las expectativas, según apuntas fuentes del sector. Huir de la ciudad se ha convertido en un mantra para muchos españoles a la hora de cerrar su equipaje estos días. Las estimaciones más optimistas ofrecen guarismos que superan los datos de 2019, último año en el que se pudo disfrutar de esta festividad sin pandemia de por medio.

La Rioja,Castilla y León,Extremadura y Aragón son cuatro de las comunidades autónomas que más reservas mantenían en previsiones para estos días. Una ocupación que se ha disparado desde el miércoles y que se mantendrá hasta que este domingo se produzca el retorno de la mayoría de españoles a sus lugares de origen.

Desde que en mayo del curso pasado el Gobierno decretase el fin de los cierres perimetrales, las casas rurales riojanas han colgado el cartel de ‘completo‘ en casi todas las estaciones vacacionales. No solo se aprecia una mayor afluencia turística, sino que también existe un cambio en lo relativo a la longevidad de las estancias. Los visitantes pernoctan más y han comenzado a concebir La Rioja como un destino vacacional al que acudir durante más de un fin de semana. La demanda para esta Semana Santa tampoco escapa a este creciente interés y las reservas se sitúan entorno al 90%.

El perfil de turista que se aloja en estas casas rurales situadas a la orilla de viñedos, mantiene una vinculación directa con otro tipo de turismo, el de experiencia. Del amplio abanico de actividades con el que cuenta La Rioja, sin duda destaca el enoturismo. Solo en 2021, esta modalidad cosechó un montante total de 100 millones de euros, aglutinando medio millón de clientes. Pese a que las bodegas aún se encuentran lejos de los más de 800.000 visitantes que recibieron en 2019 -el 36% de ellos de origen extranjero- desde la industria confían en recuperar la normalidad lo antes posible y alcanzar la cifra de 1,2 millones para el 2025.

Para Ramiro Gil, director general de turismo de La Rioja, la existencia de estas sinergias permite crear «un producto mucho más atractivo» para el turista al tiempo que el sector «incrementa» en gran medida su valor añadido. «Los clientes buscan experiencias gastronómicas excelentes y en las bodegas hay una oferta muy importante. Somos líderes per cápita en España en estrellas Michelin. Todos estos servicios que ofrecemos se complementan con los excelentes productos de nuestra huerta y ganadería, creas una experiencia mucho más atractiva», asevera.

«Mira, aquí en la asociación tenemos un grupo de WhatsApp para hacer rebotes. Es decir, si algún socio está ocupado tratamos de pasarle la reserva a otro que tenga disponibilidad. Llevamos más de 15 días con los rebotes y ningún asociado los puede atender porque están todos completos». Al otro lado de la línea nos atiende Pedro Flecha, presidente de la Asociación Leonesa de Turismo Rural (Aletur), quien no oculta su entusiasmo ante una Semana Santa en la que, en cifras de la Junta de Castilla y León, se podrían superar las 68.000 pernoctaciones de turistas rurales en toda la comunidad. Flecha asegura que los porcentajes de ocupación en la provincia de León, región en la que se encuentran instalados, se sitúa «entorno al 95% y muy cerca del 100%», cifras que superan las previsiones del sector.

El presidente de Aletur coincide en que desde el inicio de la pandemia apreció «un importante aumento» de la demanda en este tipo de establecimientos, admite que no puede cifrar con exactitud el impacto económico de este ‘auge’. Pese a ello, considera los números «están volviendo a niveles de 2019».

Según apuntan fuentes de la industria a EL MUNDO, el perfil de turista que estos días recibirá Castilla y León no se quedará solo en el lugar donde pernocte, ya que también muestra interés por actividades complementarias como pueden ser las procesiones en lugares cercanos. Desde este miércoles y hasta el domingo se esperan los días de mayor afluencia tanto en los lugares de mayor atractivo turístico como en los alojamientos rurales.

«Extremadura es un jardín, está espectacular. La dehesa, la flor del cerezo, la jara, los espacios culturales, está de moda y es tendencia». A Francisco Martín Simón, director general de turismo de Extremadura, las cifras le dan la razón. 9 de cada 10 casas rurales están completas esta Semana Santa. La búsqueda de serenidad, calma, recursos naturales y gastronómicos, ha situado a Extremadura como uno de los principales reclamos dentro del turismo rural de nuestro país.

El 30% del total de la superficie total de la comunidad regenta algún tipo de protección ambiental, además cuenta con uno de los espacios naturales más importantes para las aves dentro de toda Europa.

De jueves a domingo se espera que la ocupación alcance cotas cercanas al 100% y que esta situación permita que la hostelería pueda afrontar sin problemas esta Semana Santa. «Habrá una excelente facturación entorno a la gastronomía típica», subraya Simón.

Incluso en el lugar más insospechado de España, la guerra en Ucrania ha causado estragos en la economía. El alza en el precio de la energía ha puesto en jaque a gran parte del turismo rural, que en muchas ocasiones trabaja con los precios más ajustados posibles para poder ofrecer un producto competitivo. En esta disyuntiva, acerca de trasladar al bolsillo del cliente este incremento, se encontraban los hosteleros del campo aragonés. La solución, igual de tajante que agradecida por los turistas, ha sido no tocar los precios. «El turismo rural no ha subido precios, nos lo estábamos planteando sobre todo por temas de calefacción,», asegura Jesús Marco, presidente de la Federación Aragonesa de Turismo Rural (Faratur).

Quizás sea esta la razón por la que las casas rurales aragonesas están prácticamente al 100%, aunque su presidente prefiera definir la situación en otros términos. «Estamos cerca del 100% pero no me gusta decirlo, siempre hay algún lugar donde hay una habitación disponible, entonces prefiero decirte que es un 95%».

Para Marco y el conjunto de los asociados de Faratur, la seguridad de los turistas ha sido uno de los puntos clave que han querido implementar de un tiempo a esta parte. Es por ello que entre las dos asociaciones mayoritarias de Aragón implementaron unos cursos de seguridad contra la pandemia, logrando más de un 80% de aceptación de la medida en el sector. «Junto con el Instituto de Calidad Turística de España llevamos a cabo un sistema de noventa y pico ítems que cuando los superaban los establecimientos se les otorgaba el título de seguros. A los clientes les dio la sensación de tener mucha seguridad y una gran cantidad de visitantes acudió a nuestros espacios gracias a esta medida».

El máximo dirigente de Faratur asegura que en la zona del Bajo Aragón y la Ruta del Tambor las reservas han marcado niveles «espectaculares» con algunas de ellas realizadas «desde hace un año».