«Se acabó el juego»: un estratega de inversiones opina que la mayoría de las empresas chinas dejarán de cotizar en EE.UU. para 2024

«Se acabó el juego»: un estratega de inversiones opina que la mayoría de las empresas chinas dejarán de cotizar en EE.UU. para 2024

Según el analista David Loevinger, uno de los principales problemas es que los reguladores de EE.UU. no tienen acceso completo a las auditorías interna de las empresas chinas y es poco probable que Pekín se las proporcione.

La falta de avance en las relaciones entre EE.UU. y China posiblemente provocará que la mayoría de las compañías chinas cuyas acciones cotizan en las bolsas estadounidenses desaparezcan del mercado norteamericano en los próximos tres años, dijo a CNBC David Loevinger, estratega jefe de mercados emergentes de la compañía de la empresa de gestión de activos TCW Group.

En una entrevista publicada este martes, el analista considera que la cotización de compañías chinas en una atmósfera de desconfianza mutua entre Pekín y Washington «es un problema que ha estado ahí durante 20 años, no hemos podido resolverlo».

«No hay forma de que podamos resolverlo en los próximos años», agrega Loevinger, resaltando que, «para muchas empresas chinas que cotizan en los mercados estadounidenses, esencialmente se acabó el juego».

«Entonces, la realidad es, creo, que para 2024, la mayoría de las empresas chinas que cotizan en las bolsas estadounidenses ya no cotizarán en los Estados Unidos. La mayoría va a regresar a Hong Kong o Shanghái», supone el inversionista. Cita como ejemplo el reciente traslado voluntario a Hong Kong del gigante de transporte compartido Didi, que caracteriza como «un punto de inflexión».

Loevinger subraya como problema particular el hecho de que los reguladores de Estados Unidos no tienen acceso completo a las auditorías internas de las empresas chinas y que es poco probable que Pekín se las proporcione.

«Simplemente no creo que el Gobierno de China vaya a permitir que los reguladores estadounidenses tengan acceso sin restricciones a los documentos de auditoría interna de las empresas chinas. Y si los reguladores estadounidenses no pueden acceder a esos documentos, entonces no pueden proteger los mercados estadounidenses del fraude», dice el analista.