Rusia modifica la órbita de la EEI en una maniobra no programada para esquivar los desechos espaciales de un cohete estadounidense

Rusia modifica la órbita de la EEI en una maniobra no programada para esquivar los desechos espaciales de un cohete estadounidense

La maniobra se llevó a cabo con ayuda del carguero espacial ruso Progress MS-18.

La agencia espacial rusa Roscosmos ha comunicado que este viernes los especialistas del Centro de Control de Vuelos del Instituto Central de Investigaciones Científicas de Ingeniería Mecánica (TsNIIMash, por sus siglas en ruso), ubicado en la provincia de Moscú, llevaron a cabo una maniobra no programada para ajustar la altitud de la órbita de la Estación Espacial Internacional (EEI), con el fin de esquivar desechos espaciales.

«Todas las operaciones se llevaron a cabo de forma rutinaria según los cálculos de los especialistas rusos del servicio balístico«, señala el comunicado. Para esa maniobra de evasión, el carguero espacial ruso Progress MS-18, que se acopló a la EEI a finales de octubre pasado, encendió sus propulsores durante aproximadamente dos minutos y medio, con lo que se logró reducir en 310 metros la altitud de la órbita del laboratorio espacial.

Roscosmos señala que esos desechos espaciales corresponden a un cohete estadounidense Pegasus, lanzado desde el país norteamericano en 1994.

¿Qué habría ocurrido sin la modificación de la órbita?

«En la actualidad, los especialistas del servicio de apoyo de navegación balística del Centro de Control de Vuelos del TsNIIMash están analizando la respectiva información telemétrica. Según sus resultados, se informarán los parámetros actualizados de la órbita de la EEI después de la maniobra de evasión», agrega.

Sin la maniobra, la Estación Espacial Internacional se habría acercado a los fragmentos a una distancia mínima de 3 kilómetros. La agencia espacial destaca que la corrección de la órbita no ha afectado los planes para el lanzamiento y acoplamiento con la EEI de la nave espacial tripulada Soyuz MS-20, programada para el 8 de diciembre desde el cosmódromo de Baikonur (Kazajistán).

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