Por un futuro más verde: más bosques, menos CO2

Por un futuro más verde: más bosques, menos CO2

Sostenibilidad

15 plantas de captura directa de aire que recogen cada año más de 9.000 toneladas de CO2, según la Agencia Internacional de la Energía.

ORES LARIO

Actualizado Sábado,
11
diciembre
2021

01:55

«La huella es la señal que deja el pie del hombre o del animal en la tierra por donde pasa», según la definición de la Real Academia Española. Y es cierto, nuestro paso por el planeta no pasa desapercibido ni está exento de carga. En los últimos años estamos siendo testigos de olas de calor históricas, intensas tormentas que provocan inundaciones devastadoras y grandes incendios forestales cada vez más frecuentes en todo el mundo. El calentamiento global es constante y se ha acelerado en esta última década. Así lo corrobora un estudio de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) que abre la puerta a que se rebase la peligrosa barrera del aumento de temperatura en 1,5 grados. Detener el calentamiento en torno a estos grados evitaría, o al menos reduciría, algunos de los efectos más catastróficos en el clima, y para algunas personas es una cuestión de vida o muerte, según han señalado los expertos en muchos informes. La salud del planeta está en peligro y ante la emergencia climática, el compromiso mundial para reducir las emisiones de CO2 se ha acelerado en los últimos dos años.

La recién celebrada Conferencia de las naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) reunió a cerca de 120 líderes mundiales que buscaron impulsar una acción global capaz de salvar el planeta de la emergencia climática. El exceso de dióxido de carbono en la atmósfera supone la gran amenaza del cambio climático y todos los esfuerzos deben centrarse en dejar de emitir más e incluso eliminar una parte. La cumbre dejó promesas de cambio por parte de los estados para evitar una catástrofe.

Pero además de estados, las administraciones y las empresas se vuelcan en poner sobre la mesa propuestas con los que reducir las emisiones de gases de efecto invernadero causantes del cambio climático. Los compromisos corporativos con cero netos se han acelerado en los últimos dos años y este año, casi un tercio de las mil empresas europeas más grandes anunció que lograrán las cero emisiones para 2050, según un nuevo estudio de Accenture. Las grandes compañías, agentes sociales imprescindibles para lograr una transformación hacia una sociedad baja en carbono, están adoptando estrategias de sostenibilidad y de compensación de su impacto ambiental con iniciativas diversas, entre ellas la recuperación de espacios naturales. En España, Siemens SA, con un compromiso social de ayudar a cumplir con la Agenda 2030 de la ONU y alcanzar la neutralidad en 2030 para un planeta mejor, se suma al propósito de compensar la huella de CO2 colaborando con Bosques Sostenibles en una acción de reforestación de una zona de la Sierra de Gredos que fue arrasada por un incendio hace años. En noviembre, más de 80 personas de la compañía plantaron 480 árboles. Fue el comienzo de una labor que continuará en los próximos meses.

Además de la plantación masiva, otra de las sugerencias para detener más rápidamente el calentamiento global se centra en los dispositivos de alta tecnología de captura directa del aire que aspiran el dióxido de carbono.

Actualmente, según la Agencia Internacional de Energía hay 15 plantas de captura directa de aire en funcionamiento en el mundo que capturan más de 9.000 toneladas de CO2 anuales. La más grande se ha inaugurado este año en Islandia gracias a la unión de la start up suiza Climeworks AG, especializada en coger el gas directamente del aire, y la firma islandesa de almacenamiento de carbono Carbfix. La planta succiona hasta 4.000 toneladas anuales de CO2 y las deposita bajo la tierra, una cifra que representa el equivalente a las emisiones anuales de unos 790 automóviles. Es un paso vital para limitar el calentamiento global producido por las 6.400 millones de toneladas de emisiones globales emitidas este año, según Global Carbon Project. Ante estas cifras, los científicos y Naciones Unidas afirman que el mundo debe recortar sus emisiones actuales en torno a la mitad para 2030.

En la carrera para reducir las cifras, empresas grandes y pequeñas se vuelcan en negativizar las emisiones de carbono, compensando el doble de las emisiones que genera su colección. Y esto es lo que ha hecho este año Blue Banana. La firma, con una facturación de 4,1 millones de euros en 2020, se ha convertido en la primera marca de moda española en conseguirlo gracias a su colaboración junto a la start up de inteligencia medioambiental Dcycle, que ha permitido analizar el impacto de su colección de otoño-invierno 2021 y convertirlo en negativo analizando tres variables: el impacto del CO2 emitido; la eutrofización, es decir, el agua dulce contaminada; y la huella hídrica, o agua dulce utilizada en el proceso de fabricación de las prendas. Con la mirada puesta en la sostenibilidad, la compañía también ha iniciado un proceso de eficiencia de recursos para minimizar la cantidad de agua usada en la fabricación de sus prendas.

Y aunque el recorrido hacia la consolidación del modelo empresarial verde en la economía mundial es todavía muy largo, todos los pasos, por pequeños que sean, suman para tal fin. Nuestro futuro está en las manos y las acciones de todos.

Conforme a los criterios de

The Trust Project

Saber más