¿Por qué Alemania interviene Gazprom Germania?: «No vamos a dejar la energía a expensas del Kremlin»

¿Por qué Alemania interviene Gazprom Germania?: «No vamos a dejar la energía a expensas del Kremlin»

Guerra Alemania toma el control de la filial germana de Gazprom «para proteger la seguridad y el orden públicos» Sanciones La UE busca consenso para castigar «urgentemente» aún más a Rusia

Alemania ha sacado su infraestructura energética de las garras de Rusia. En un acto jurídico sin precedentes, el Estado tomará el vienes el control de Gazprom Germania, parte esencial en el comercio, transporte y almacenamiento del gas ruso en este país. El objetivo es multiple y el primero es frustrar la venta de la empresa por parte de la matriz, el gigante Gazprom, una operación opaca ya en marcha que hizo saltar todas las alarmas. La gestión y los derechos de voto de la compañía serán transferidos de forma transitoria a la Agencia Federal de Redes (RNA).

«No vamos a dejar la infraestructura energética de Alemania a expensas de las decisiones arbitrarias del Kremlin», explicó el ministro de Economía Robert Habeck para justificar su decisión. Porque eran dos empresas rusas las que, por la puerta de atrás, estaban detrás del anuncio efectuado hace unos días por el gigante ruso Gazprom, propietario de Gazprom Germania, compañía registrada en Berlín y cabeza de conglomerado diversificado con 40 entidades que operan en más de 20 países de Europa, Asia y America del Norte.

La secuencia de hechos que llevaron a Economía a actuar es concluyente. Gazprom anunció el pasado día 31 por sorpresa que el 1 de abril, precisamente el día que en Alemania celebra lo que en España son Santos Inocentes, ponía fin a su participación en Gazprom Germania y todos sus activos, que incluyen filiales en Gran Bretaña, Suiza y la República Checa. No se dieron mas detalles y sobre todo el mas importante . Quien quién iba a ser el nuevo propietario económico y legal de esta participación. La falta de información suponía en sí mismo una violación del requisito de notificación en virtud de la Ordenanza de Comercio Exterior y Pagos.

La infraestructura energética alemana quedaba en el limbo. Gazprom Germania es vital para el suministro y almacenamiento del gas ruso que llega a Alemania y hasta el inicio de la invasión rusa de Ucrania superaba el 55% de sus necesidades. A Gazprom Germania pertenece la comercializadora de gas Wingas, que suministra a empresas municipales, una participación minoritaria en la empresa de transporte de gas Gascade y el operador de almacenamiento de gas Astora, la mayor instalación de almacenamiento de gas de Alemania. Allí está una quinta parte de la capacidad de almacenamiento del país. Astora, explota 6.000 millones de metros cúbicos de cavernas de gas subterráneas en Alemania y Austria.

Las alarmas saltaron cuando al Ministerio de Economía llegaron informaciones que apuntaron a una «adquisición indirecta» de Gazprom Germania por parte de las empresas rusas «JSC Palmary y Gazprom Business Export Services LLC». El objetivo entonces fue impedir esa adquisición y el instrumentario legal contempla esa posibilidad. En el caso de la explotación de infraestructuras críticas, cualquier adquisición por parte de un inversor extracomunitario debe ser aprobada por el Ministerio de Economía. Y el Ministerio no tiene claro «quién está económica y legalmente detrás de las dos empresas». A eso se suma el hecho de que los compradores habían ordenado la liquidación de Gazprom Germania, antes de que se aprobara la adquisición.

La liquidación supondría el fin de la existencia legal de Gazprom Germania, amenazaba la vigencia de los contratos y aumentaba la capacidad del Kremlin de cerrar el grifo del gas a Alemania sin que este país pudiera emprender acciones legales. Y libraba a Gazprom de lo que ha sido un rumor desde que empezó la guerra: deudas y multas de la Unión Europea. Gazprom lleva meses en el punto de mira de los reguladores comunitarios por malas practicas. Se sospecha que el gigante ruso ha estado reteniendo gas que podría haber liberado para reducir los precios en alza. Algunas fuentes sostienen que la semana pasada, las autoridades antimonopolio de la UE allanaron sus oficinas en Alemania

El Ministerio de Economía emitió entonces la orden en base a la Ley de Comercio Exterior y Pagos, y otorgó temporalmente por decreto el papel de agente fiduciario a la BNA, hasta finales de septiembre. «Esto sirve para proteger la seguridad y el orden públicos y para mantener la seguridad del suministro. Era un paso çabsolutamente necesario», dijo Habeck. La seguridad del suministro está actualmente garantizada, subrayó el ministro.

«La Agencia Federal de Redes aprovechará el tiempo para poner orden en la situación». Según Habeck, la autoridad está facultada, entre otras cosas, para destituir y volver a nombrar a los miembros de la dirección y dar instrucciones a la misma. «Se excluirá el ejercicio de los derechos de voto de los accionistas».

La RNA ha asegurado asumirá la función de accionista en calidad de fiduciario durante un periodo transitorio para, de esa manera, garantizar una gestión adecuada. «Somos conscientes de la responsabilidad que conlleva esta tarea para garantizar el suministro de gas», explicó su presidente Klaus Müller. «Nuestro objetivo será garantizar que Gazprom Germania se gestione en interés de Alemania y Europa. Queremos tomar todas las medidas necesarias para seguir garantizando la seguridad del suministro. El negocio de Gazprom Germania y sus filiales debe continuar en este sentido de forma controlada», dijo.

Alemania se encuentra en un dilema con su dependencia del suministro de gas ruso. Un boicot al suministro de gas amenaza con desencadenar interrupciones de la producción en muchos sectores a través de complejos efectos en cascada, desde los productos químicos y la industria alimentaria hasta el acero y el vidrio. Sólo BASF representa el 4% del gas consumido en Alemania. La planta de craqueo de vapor de la empresa química en Ludwigshafen tendría que cerrar si los suministros cayeran más de la mitad en comparación con los niveles normales.

El ministro alemán de Finanzas, Christian Lindner , ha intentado tranquilizar a las empresas reafirmando en Bruselas su rechazó a un embargo de la UE a las importaciones de gas ruso, pese a que la presión aumenta a medida que la barbarie rusa queda patente.

«Estamos ante una guerra criminal», dijo Lindner antes de las conversaciones con sus colegas de la UE en Bruselas. «Está claro que debemos poner fin lo antes posible a todos los vínculos económicos con Rusia. Debemos planificar sanciones duras, pero el gas no puede ser sustituido a corto plazo. Nos haríamos más daño a nosotros mismos que a ellos», sostiene el ministro.

Habeck dijo antes el lunes que estaba tratando de reducir la influencia económica indirecta de Rusia en otras partes de la industria energética y avanzó que lo siguiente en su punto de mira era la oferta de la petrolera rusa Rosneft (ROSN.MM) para controlar la refinería alemana PCK Schwedt.