Meta advierte que casi 50.000 periodistas y activistas de derechos humanos han sido blanco de empresas de «vigilancia a sueldo»

Meta advierte que casi 50.000 periodistas y activistas de derechos humanos han sido blanco de empresas de «vigilancia a sueldo»

Según el informe, se trata de una industria global en expansión que se «dirige a personas en Internet para recopilar inteligencia, manipularlas para que revelen información y comprometer sus dispositivos».

La compañía de redes sociales Meta alertó, a través de un comunicado difundido este jueves, que casi 50.000 periodistas y activistas de derechos humanos han sido blanco de operaciones realizadas por empresas de «vigilancia a sueldo» en Facebook e Instagram.

El informe da cuenta de la existencia de siete compañías, proveedoras de servicios de vigilancia, que se localizan en China, Israel, India y Macedonia del Norte y tienen como objetivo atacar a usuarios en todo el mundo. 

Frente a ello, Meta decidió eliminar las cuentas asociadas a esas firmas, por violar diversos estándares de la comunidad y términos de servicio. Asimismo, alertó a las víctimas sobre tales acciones y compartió los hallazgos del reporte con autoridades e investigadores de seguridad.

 Modus operandi

Conforme al gigante de las redes sociales, estos proveedores forman parte de una industria global en expansión que se dedica a la «vigilancia por contrato», y que en particular se «dirige a personas en Internet para recopilar inteligencia, manipularlas para que revelen información y comprometer sus dispositivos».

Para lograr su cometido, proporciona herramientas intrusivas de software y servicios de control de «forma indiscriminada a cualquier cliente, independientemente de a quién se dirija». El comunicado advierte que estas compañías logran así «democratizar» tales amenazas, «poniéndolas a disposición de grupos gubernamentales y no gubernamentales que de otra manera no tendrían esas capacidades».

A pesar que, según Meta, estos «mercenarios informáticos» sostienen a menudo que sus servicios solo tienen como objetivo a criminales y terroristas, «los ataques son de hecho indiscriminados e incluyen a periodistas, disidentes, críticos de regímenes autoritarios, familiares de opositores y activistas de derechos humanos».