Meses de retraso para cobrar las bajas por maternidad y paternidad por el colapso del sistema: «Hacen vulnerables a las familias»

Meses de retraso para cobrar las bajas por maternidad y paternidad por el colapso del sistema: «Hacen vulnerables a las familias»

GUILLERMO DEL PALACIO

Actualizado Jueves,
11
noviembre
2021

02:35

El cobro de la prestación de nacimiento y cuidado de menor (es decir, las bajas de maternidad y paternidad) llega con varios meses de retraso en Madrid, según denuncian los sindicatos y los propios receptores de esta ayuda. Además, la dificultad para realizar gestiones presenciales, complica un problema que puede asfixiar a las familias que tienen que recurrir a sus ahorros hasta que se desatasca la situación. Por el momento el bloqueo se localiza, salvo casos puntuales, únicamente en la capital, pero CSIF advierte que la falta de personal podría extender la situación al resto de España e, incluso, colapsar la Seguridad Social.

Victoria tiene 35 años y vive en Madrid. El 9 de junio nació el tercero de sus hijos y, si bien su pareja cobró la prestación el mismo mes, ella tuvo que «lucharlo bastante», según denuncia. «Cuando ya pasaron dos meses sin cobrar no veía ninguna solución, porque no te dan cita previa ni por teléfono, aunque te conectes a las 12 de la noche», recuerda.

En su caso, encontró una respuesta -no una solución- al contactar con la administración de la Seguridad Social de Gijón: «Me dijeron que Madrid estaba colapsado y que el problema se debía a que estaban hasta arriba de trabajo y con muy poca gente para llevar a cabo todo el papeleo». En algunos casos, según le explicaron, la gente llegaba a esperar hasta seis meses para cobrar la prestación. «Veía que volvía al trabajo sin haber cobrado todavía mi dinero».

Finalmente pudo desatascar la situación, y el «cabreo mayúsculo, acudiendo presencialmente y sin cita al Instituto Nacional de la Seguridad Social. Tampoco fue fácil. «Como no atienden, tienen simplemente a una persona de seguridad fuera despachando a la gente: básicamente mandándoles a casa o diciéndoles que llamen a un teléfono para que les den cita previa», denuncia. Las quejas de los allí presentes hicieron que terminase por salir un funcionario que trató de dar solución a los casos más urgentes, como el de Virginia. Así, consiguió una dirección de correo electrónico a la que escribir, sin identificar el centro en el que la había conseguido.

«Les dije que me urgía bastante cobrarlo porque tengo tres hijos y la situación me dejaba con una problemática bastante importante», explica. «Tuve suerte», reconoce al tiempo que denuncia que este retraso «deja a muchas familias en una situación de vulnerabilidad absoluta«.

Fuentes del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones confirman que hay «escollos puntuales en algunas zonas u oficinas«, aunque aseguran que se trata de algo puntual y que «se están poniendo en marcha diversas soluciones». Así, se ha establecido un sistema manual de reparto de todos estos expedientes en toda España «para reequilibrar las cargas de trabajo» y en unos meses se pondrá en funcionamiento «un sistema automático de deslocalización de la gestión» que creará una bolsa nacional de expedientes. De este modo, explican, todas las provincias asumirán la misma carga de trabajo en función de su plantilla.

Asimismo, desde el organismo reconocen que hay una falta de personal «consecuencia de la no reposición de bajas de jubilación de los años de la crisis financiera». Esto ha supuesto una reducción del 20% de la platilla en los últimos 10 años, algo que pretenden solucionar con varias medidas «destinadas a reforzar las plantillas». Sin embargo, algunas de ellas, como la convocatoria de oposiciones, «requieren un proceso para culminarse».

El problema, según argumenta CSIF, es que cada vez hay menos tiempo para que llegue esta solución. «Lo peor está por venir», avisa José Manuel Moreno, portavoz de este sindicato en la Seguridad Social. «Ahora mismo el porcentaje de funcionarios mayores de 50 años se sitúa en el 83% aproximadamente, con lo cual lo que viene, como no pongan remedio a muy corto plazo, puede ser el colapso de la gestión del sistema de prestaciones».

Esto, advierte Moreno, no afectaría únicamente a la prestación de nacimiento y cuidado de menor, sino a todo el sistema y al margen de que se puedan realizar solicitudes de forma telemática: «Tú puedes hacer la solicitud, pero no te la resuelve un ordenador de forma automática». «Si cada vez somos menos y no hay contrataciones, mal vamos», resume.

Por otro lado, desde el sindicato se critica que la solución cuando el sistema de ayudas se tensiona sea recurrir a «parches» en lugar de «solucionar el problema real». «Al final estás vistiendo un santo para desvestir otro: si traslado a la gente que está haciendo prestaciones por jubilación a hacer la maternidad, se me va a retrasar el primero», ilustra Moreno.

La solución, en su opinión pasa por «sacar una oferta de empleo público específica para personal de la Seguridad Social», algo que no ocurre «desde el año 1992». Por el momento, denuncia, el personal que reciben, más allá de los interinos destinados a tramitar las solicitudes de ingreso mínimo vital, «son migajas». «Igual nos dan 30 personas a nivel nacional; no tocamos ni a uno por provincia».

«En un muy breve plazo de tiempo se nos van a jubilar cerca de 4.000 o 5.000 funcionarios», continúa Moreno. «Como no se solucione nos vemos con el agua al cuello», avisa. «Puede llegar a colapsar la gestión de la Seguridad Social».

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