Luis Gallego, sobre la compra de Air Europa: «Ahora soy más pesimista»

Luis Gallego, sobre la compra de Air Europa: «Ahora soy más pesimista»

La compra de Air Europa por parte de Iberia se ve cada vez más lejana. Dos años después de su anuncio, con una pandemia de por medio, las posibilidades de que se cierre se van disipando. Luis Gallego, el consejero delegado de IAG, grupo dueño de Iberia, ha señalado este viernes que es «ahora más pesimista» sobre la operación.

El grupo está a la espera del veredicto de Bruselas, que tiene que autorizar la compra y se ha marcado como plazo el 4 de enero. Iberia ha enviado a la Comisión una serie de concesiones (remedies) para lograr su visto bueno, y además negocia tanto con Globalia (dueña de Air Europa) como con el Gobierno las nuevas condiciones de la misma, pues la situación no es la misma tras la pandemia.

«Que la operación tenga sentido depende de las condiciones del Gobierno, de Globalia y de los remedies enviados a Bruselas. Tiene que cuadrar. Si las tres variables salen positivas, lo haremos», ha señalado Gallego durante una conferencia de prensa con motivo de la presentación de resultados del grupo.

El ejecutivo ha explicado que Iberia envió a Bruselas «unos remedies [concesiones, sobre todo en la cesión de rutas] muy generosos teniendo en cuenta la situación del mercado y que las aerolíneas ahora somos más pequeñas». «Hoy soy más pesimista sobre el futuro de la operación», ha admitido.

Ésta se anunció en noviembre de 2019, justo hace dos años. Quedó pendiente de la aprobación de Bruselas, que tenía que garantizar que la unión no infringía la libre competencia, pues tanto Iberia como Air Europa tienen rutas en Latinoamérica y este .

Iberia, por ejemplo, rebajó el precio de la operación y el Ejecutivo tuvo que inyectarle dinero a Air Europa. De hecho, Gallego ha reconocido que si se hace la operación «tendremos una compañía muy endeudada». «Hay que encontrar un equilibrio para que sea positivo para todas las partes, pero es complejo, soy sincero», ha dicho.

«Nosotros siempre hemos defendido el valor estratégico de la operación y ya no podemos hacer más», ha añadido. La operación tenía una cláusula de salida por la que Iberia tendría que pagar 40 millones de euros si finalmente no se compra. Este requisito se mantiene. «No nos gustaría utilizarla pero lo haremos si no queda más remedio», ha dicho.

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