Los funcionarios preparan movilizaciones para exigir al Gobierno subidas salariales que compensen la inflación

Los funcionarios preparan movilizaciones para exigir al Gobierno subidas salariales que compensen la inflación

Funcionarios El Gobierno negocia la mayor oferta de empleo público en plena desaceleración y ante las jubilaciones «masivas»

Los funcionarios van a movilizarse para exigir al Gobierno que negocie, y que les aplique una subida salarial para hacer frente a la inflación. Así lo ha manifestado ya la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), que ha convocado una campaña en todo el país que se comenzará el próximo 25 de mayo.

«Arrastramos una pérdida de poder adquisitivo del 15%: llevamos contribuyendo al Pacto de Rentas desde 2010, pero el Gobierno se niega a negociar una subida salarial», exponen desde el sindicato, al tiempo que critican duramente que «la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, no se sienta a negociar».

Y es que en la negociación de la histórica oferta de empleo público que Función Pública ya prepara para el próximo año, el Ministerio se ha negado a negociar cualquier aspecto ligado al ámbito salarial. «No toca«, fue la respuesta del Ejecutivo a las demandas de los sindicatos, a lo que emplazó a negocia este punto más adelante.

Sin embargo, estas explicaciones no han sido suficientes para los sindicatos, que además ven con nerviosismo el hecho de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, adelantase que la negociación entre sindicatos y patronal para el pacto de rentas en el ámbito privado sería un punto de partida para la negociación en el sector público.

Los representantes de los trabajadores públicos consideran que esto supone hurtar la capacidad negociadora a los funcionarios y, además, temen que el fracaso de la negociación en el ámbito privado les influya. Por ello, insisten en que Montero se siente a negociar, algo que por el momento se antoja muy difícil.

Aunque lo que sí tienen es el cierto compromiso que el Gobierno manifestó en el Plan de Estabilidad que remitió a Bruselas, y en el que se adelantó que la subida de los sueldos públicos a partir del próximo año sería «en línea con la inflación«. Esas palabras, sin embargo, no colman los deseos de los sindicatos y en absoluto suponen una compensación del poder adquisitivo perdido.