Las fisuras entre los aliados amenazan con quebrar la unidad europea en Ucrania

Las fisuras entre los aliados amenazan con quebrar la unidad europea en Ucrania

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«La Europa que conocíamos hace seis semanas ya no existe», certificó Boris Johnson en presencia del canciller alemán Olaf Scholz y ante las fisuras de los aliados en el momento crítico de la guerra de Ucrania. «Olaf y yo estamos de acuerdo en que nuestros dos países y todos nuestros aliados debemos hacer más para ayudar a Ucrania», declaró el «premier», que horas antes había recibido en Downing Street al presiente polaco Andrzej Duda.

El artífice del Brexit se ha visto de pronto en la tesitura de tender puentes entre los miembros de la UE, con un insólito llamamiento la unidad ante el enemigo común: «La invasión de Putin ha golpeado los cimientos de la seguridad en el continente, pero su ambición de dividirnos ha fracasado ostensiblemente. Lo que ha conseguido es más bien lo contrario: unir Europa y reforzar la alianza trasatlántica, en apoyo a Ucrania y en estrecha solidaridad entre unos y otros».

«Putin ha forzado a Europa a rearmarse junta para reforzar nuestra seguridad compartida», concluyó Johnson, que condenó «el ataque inconcebible» a la estación de tren de Kramatorsk como «un crimen de guerra que no puede quedar sin castigo». «El presidente ruso es el responsable de esos crímenes de guerra y eso es algo que comparto totalmente con Boris Johnson», precisó por su parte Olaf Scholz.

El canciller alemán defendió en cualquier caso los intentos del presidente francésEmmanuel Macronde mantener abierto un hilo de comunicación con Putin pese a sus ataques devastadores contra la población civil en Ucrania. «Las críticas a Macron son injustificadas», dijo. «El presidente francés está muy comprometido y está intentando hacer una contribución».

«Negociar con Putin no es para mí algo prometedor», advirtió por su parte Johnson. «Eso no quiere decir que no admire los esfuerzos de los que están intentando encontrar un camino para avanzar… Por lo que a mí respecta, soy muy escéptico e incluso cínico ante esta posibilidad».

El día anterior a su encuentro con Scholz, Boris Johnson despachó con Andrzej Duda, que también se jacta de hablar todos los días con el presidente ucranianoVolodimir Zelenski.Duda sostiene que «no tiene sentido hablar con Putin», en la misma línea que el primer ministro Mateuzs Morawiecki, cuando dijo esta semana: «Nadie negociaba con Hitler«.

Duda aprovechó su paso por Downing Street para pedir un endurecimiento máximo de las sanciones económicas contra Rusia y un salto sustancial en el envío de armamento a Ucrania, incluido un centenar de tanques modernizados de fabricación rusa en poder de Polonia.

Boris Johnson anunció por su parte el lunes el envío de un nuevo paquete de armamento por valor de 120 millones de euros, principalmente misiles anti-tanque y misiles tierra-aire Starstreak. El «premier» no ha confirmado de momento el envío de vehículos acorazados, anticipado por The Times esta semana, aunque dejó abierta la puerta a la posibilidad de armar a la resistencia ucraniana con tanques.

«Estoy inclinado por principio a considerar el envío de armas de defensa que puedan servir al ejército ucraniano a defenderse a sí mismos y a la población civil», declaró Johnson. «Es muy importante que los equipos que enviemos sean útiles y operativos para los ucranianos».

El «premier» destacó por otra parte los «pasos enormes» que los países de la UE están dando para reducir su dependencia de los hidrocarburos rusos. «No podemos cambiar nuestro sistema energético en quince días, pero la guerra tampoco va a acabar en quince días», advirtió Johnson, horas después de anunciar su nueva estrategia energética.

«Basta con pensar lo que están haciendo los alemanes», recalcó Johnson. «Su dependencia ha sido enorme pero están intentando moverse muy rápido. Creo que a mediados del 2024, Alemania dejará de usar gas de Rusia, y eso es realmente extraordinario».

«Estamos haciendo todo lo que podemos, que es mucho», certificó Scholz junto a su anfitrión. «Estamos trabajando activamente para ser independientes en nuestras importaciones de petróleo, y eso es algo que creo que podemos lograr este mismo año».

En su primera visita oficial a suelo británico, Olaf Scholz propuso «intensificar las relaciones y la cooperación» entre los dos países, dejando atrás las tensiones post-Brexit durante la era Merkel y en el contexto del futuro de la seguridad europea.

La reciente reunión de ministros de Exteriores de la OTAN ha vuelto a dejar en evidencia la división de opiniones ante la guerra de Ucrania. Alemania ha sido uno de los países más reticentes a aumentar el envío de armamento y ha hecho causa común con Francia y Turquía a la hora de mantener contactos con el presidente Putin.

Polonia y los países bálticos son sin embargo partidarios de una ruptura drástica con Moscú, una postura que hizo suya esta misma semana la secretaria de Exteriores británica Liz Truss durante el cónclave de ministros de la OTAN: «La era del compromiso con Rusia ha quedado atrás. El Acta Fundacional OTAN-Rusia (sobre relaciones de cooperación y seguridad mutua) está muerto. Es el momento de soltar amarras y pensar en una nueva aproximación».