La sargento ucraniana Olena Kushnir, antes de morir en Mariupol: «No sintáis lástima por mí. Soy médica, soy militar, soy ucraniana: cumplo con mi deber»

La sargento ucraniana Olena Kushnir, antes de morir en Mariupol: «No sintáis lástima por mí. Soy médica, soy militar, soy ucraniana: cumplo con mi deber»

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«No podéis ni imaginar cómo de grande es la catástrofe de Mariupol». Lo contaba ella misma en un vídeo que buscaba mover las conciencias occidentales, difundido en redes a principios de marzo. La sargento mayor y doctora de la Guardia Nacional de Ucrania Olena Kushnir, convertida en símbolo de la resistencia, murió en Mariupol el pasado domingo. Fue una de las 100 mujeres que se alistaron voluntariamente para defender la ciudad que Putin ha dado por tomada este jueves tras un larguísimo y salvaje asedio.

«Nosotros somos médicos, trabajamos casi 24 horas sobre 24 bajo los ataques continuos de la artillería y de la aviación enemigas», relataba ella misma hace unos días. «Intentamos ayudar no sólo a los militares, sino también a los civiles, porque cada bomba deja en el suelo cuerpos mutilados, les arranca las piernas, los brazos, los destroza».

La noticia la daba la directora del Centro para las Libertades Civiles de Ucrania, Oleksandra Matviichuk. «Olena Kushnir, médico, ha muerto en Mariupol. A principios de marzo grabó un video en el que pedía al mundo que no hiciera películas ni escribiera libros sobre esta heroica lucha en el futuro, sino que mejor ayudara a los civiles a sobrevivir hoy», tuiteaba, «no recibió ayuda del mundo».

Kushnir perdió a su marido en el conflicto. «Mi amado, el más dulce y lo mejor de mí falleció el 7 de marzo. ¡¡¡Todavía no lo puedo creer!!!», compartía ella en su perfil de Facebook. «Contigo murió un pedazo de mi corazón y de mi alma».

Olena Kushnir, con su marido en una imagen compartida en Facebook.E. M.

«Soy médica, soy militar, soy ucraniana, cumplo con mi deber», decía la sargento y médica a una amiga en un intercambio de mensajes hace unas semanas, en el que confirmaba que había logrado poner a salvo a su hijo, «no sintáis lástima por mí». A lo que su amiga contestaba: «Resiste». «No queremos ser ni héroes ni mártires», aseguraba en el vídeo, «queremos vivir, reconstruir nuestro país».