La recarga móvil para coches eléctricos llega a España

La recarga móvil para coches eléctricos llega a España

La ansiedad por la autonomía es uno de los fenómenos que más rechazo provoca en un coche eléctrico. Hablamos del estrés que genera no saber si tendremos suficiente carga en la batería para llegar a destino y sigue teniendo sentido cuando el 70% de los vehículos duermen en la calle, sin acceso a un enchufe; o cuando la red de recarga pública sólo cuenta hoy con 12.144 postes públicos, menos de la cuarta parte de los 45.000 que se necesitarían en España para finales de año según Anfac. Añada que cuando llegue a uno, esté ocupado o no funcione y se encontrará en medio de una tormenta perfecta.

Justo en este contexto, aterriza en nuestro país la compañía italiana E-GAP. Operativa ya en Roma, Milán, Bolonia, Turín o París, estrena en Madrid su servicio de recarga móvil, urbana y bajo demanda para vehículos eléctricos. Cuenta para ello con furgonetas (también cero emisiones) que se desplazan hasta el lugar donde tengamos el coche aparcado para recargarle la batería. Según Álvaro Pellejero, Country Manager para España, este mismo año se expandirán a ciudades españolas (Barcelona será la siguiente) y prevén acabarlo con 20 furgonetas de recarga de las 100 para toda Europa.

El cliente solo tiene que darse de alta en la app de la compañía, donde puede registrar hasta cinco vehículos. Llegado el momento de solicitar el servicio, marca la ubicación del coche y de cuál se trata, si tiene más de uno en la cuenta. En algunos vehículos, el cliente ni siquiera tiene que estar presente si puede desbloquear de forma remota el puerto de carga o dejar desbloqueada la trampilla.

Se ofrecen tres servicios, cuyo coste varía en función de la electricidad a cargar y si queremos que se haga en la siguiente hora y media, o damos un margen de hasta seis horas. Así, por 10 kWh pagaremos 20 euros, por una de 20 kWh serán 25 euros y por una de 30 kWh, 30 euros en el servicio rápido. Y dos euros menos en cada caso si tenemos menos prisa.

Al ser un producto de conveniencia puerta a puerta, son tarifas bastante más altas que las que se cobran, por ejemplo, en un poste de hasta 22 kW. En éstos, que suponen el 85% de la red actual en nuestro país, el precio medio ronda los 30 céntimos por kWh.

Además, la compañía también ofrece recargas de urgencia, es decir, envía de inmediato uno de sus vehículos porque no podemos esperar. Aunque lo pagaremos a precio de oro: 75 euros por 10 kW.

En este sentido, la italiana presume de que sus vehículos pueden recargar a potencias de hasta 130 kW, si nuestro automóvil lo acepta. Y esto ya va a la conciencia de cada usuario, al ser las furgonetas de propulsión eléctrica cada operación emite un tercio menos de CO2 que si se hace en un poste convencional.

«Actualmente, en Italia contamos con más de 3.000 clientes registrados y realizamos más de 100 recargas semanales de media, una cifra que está aumentando de forma continua» señala Luca Fontanelli, director general de E-GAP para Europa. Y añade que su estrategia pasa también por alcanzar acuerdos «con las propias marcas de automóviles, operadores de ‘renting’ y alquiler, compañías de ‘car sharing’, parkings y hoteles». De hecho, ya los han firmado con Stellantis, EnelX, Avis o Saba.

La llegada de E-GAP es novedosa por cuanto también se dirige a los particulares. De hecho, ya hace tiempo que la cadena de talleres rápidos First Stop ofrece un servicio de recarga de emergencia en colaboración con Full&Fast. Pero solo para vehículos de flotas o empresas y con unas potencias de recarga de entre siete y 22 kW.