La pensión pública será el único ingreso para seis de cada diez babyboomers

La pensión pública será el único ingreso para seis de cada diez babyboomers

Un 57% de los babyboomers, los nacidos en España entre 1957 y 1977 y que están a las puertas de la jubilación, confiesan que su único ingreso cuando se retiren será la pensión pública, de ahí el temor existente a sufrir recortes en la prestación.

Así se desprende de la décima Encuesta del Instituto BBVA de Pensiones, presentada este miércoles por la entidad, que se basa en el resultado de 3.391 entrevistas realizadas en el país entre el 16 de septiembre y el 7 de octubre de este año, cuando ya se conocía que el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, se planteaba efectuar un recorte en la pensión de la generación del babyboom o bien proponerles que se jubilaran más tarde.

Esta propuesta fue finalmente rechazada y, para sustituirla y poder garantizar más ingresos para el sistema de Seguridad Social, el Gobierno finalmente ha optado por elevar las cotizaciones sociales de los trabajadores y las empresas.

Según los resultados de BBVA, más de la mitad de los encuestados confesaron entonces que no tenían ningún ahorro preparado para su jubilación, de ahí que la pensión pública será su único ingreso cuando llegue el momento del retiro. Un 42% sí tiene ahorros, pero duda de si será suficiente para cubrir sus necesidades; mientras que sólo un 6% cuenta con ahorros de sobra de cara a su jubilación.

De esos pocos privilegiados que sí tienen ahorro, la mayor parte lo han canalizado a través de planes de pensiones individuales, cuyos incentivos fiscales ahora han sido recortados en favor de los planes de pensiones de empleo. Algunos cuentan también con rentas de vivienda (alquileres por viviendas en propiedad).

De hecho, dos de cada tres entrevistados cree que la cantidad que se puede aportar con derecho a deducción en el IRPF, 2.000 euros en 2021, es «escasa». Esa cantidad en 2022 bajará a 1.500 euros, según consta en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado.

Dada la falta de ingresos para ese periodo, un 62% de los babyboomers está dispuesto a utilizar su casa como aval si lo necesitase. Esto puede ser útil a través de instrumentos como la hipoteca inversa.

A esta generación le preocupa especialmente la capacidad del sistema pagar pagar las pensiones, pero sólo un 50% de ellos estaría dispuesto a pagar más impuestos para poder financiar el sistema. Pese a que la mitad no está dispuesto a contribuir más, sí piensan que las pensiones deben revalorizarse anualmente (el 88% así lo cree).

Aunque el sistema es de reparto y eso implica que las cotizaciones de una generación se destinan al pago de las pensiones de la generación anterior, los encuestados por BBVA creen que cada uno debería cobrar pensión en función de lo que ha cotizado.

Un 73% sostiene que «debería haber un mínimo de pensión común para todos los pensionistas, pero a partir de ese mínimo, que cada persona cobrase en función de lo que ha aportado a la Seguridad Social». Un 14% llega a decir incluso que «cada pensionista debería recibir una pensión estrictamente en función de lo que ha aportado».

Sólo un 13% defiende que debería haber una pensión universal para todos los trabajadores, independientemente de lo cotizado.

Resulta curioso, no obstante, que pese a que la mayoría de los españoles reciben mucha más pensión de la que les correspondería por lo estrictamente cotizado -dado que la esperanza de vida es muy superior a la edad de jubilación-, un 60% cree equivocadamente que sucede lo contrario: que habrá cotizado más de lo que percibirá en la jubilación.

Respecto a la posibilidad de retrasar la edad de jubilación -la edad legal se fijará en 67 años en 2027-, sólo el 6% aceptaría prolongar su vida laboral a cambio de una compensación económica. De media, a los babyboomers les gustaría jubilarse a los 63 años.

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