La Justicia de Argentina aloja a un exfiscal condenado por violación en una cárcel de mujeres

La Justicia de Argentina aloja a un exfiscal condenado por violación en una cárcel de mujeres

La defensa de Julio César Castro, detenido por violar y golpear a su expareja, pidió cumplir la pena en un pabellón donde evite el contacto con presos comunes y agresores sexuales.

A fines de junio de este año, la Justicia de Argentina ratificó una condena a seis años y medio de prisión al ya destituido exfiscal Julio César Castro, por violar y golpear a una expareja en 2016.

La detención de Castro se produjo apenas el pasado 5 de noviembre, y su defensa presentó entonces un pedido al tribunal: que pueda cumplir la pena en un pabellón donde evite el contacto con presos comunes, personal del Servicio Penitenciario y agresores sexuales, informó el Diario Popular.

La razón de esta petición es que temen que el extitular de la Unidad Fiscal contra Delitos Sexuales (Ufisex) sea atacado en la cárcel, ya sea por el tipo de delito que cometió, o por alguno de los internos que él ordenó investigar como miembro del Ministerio Público.

Lo cierto es que la Justicia aceptó la solicitud y entendió que la integridad física del condenado correría riesgo en una cárcel común, por lo que envió al exfiscal violador a la Unidad 31 de la localidad bonaerense de Ezeiza, una prisión de mujeres.  

«Bajo ningún concepto (…) podrá ser alojado en cualquier otra dependencia del Servicio Penitenciario Federal ni mantener contacto con la población carcelaria en general, ni con personas acusadas o condenadas por delitos contra la integridad sexual», indicó en su polémico fallo el juez del Tribunal Oral Nº 8, Alejandro Sañudo.

En noviembre de 2019, Julio César Castro fue considerado responsable de los delitos de «abuso sexual con acceso carnal reiterado en dos oportunidades y lesiones leves agravadas por haber sido cometidas contra una mujer en un contexto de violencia de género reiterado en dos oportunidades». Sin embargo, la condena no estuvo firme porque su defensa apeló en todas las instancias hasta llegar a la Corte Suprema, que rechazó el último la semana pasada. 

Castro, exrepresentante del Ministerio Público ante tribunales orales de la ciudad de Buenos Aires, también fue denunciado por exempleados de su fiscalía por acoso sexual y laboral, malos tratos y abuso de poder.

Como integrante de la Ufisex, el exfuncionario judicial se dedicaba a investigar y combatir los delitos sexuales contra mujeres, la trata de personas y la prostitución infantil.