La escalada de la vivienda: por qué los precios se resisten a bajar tras la pandemia

La escalada de la vivienda: por qué los precios se resisten a bajar tras la pandemia

El puzle de la vivienda en España 17 recetas ante el problema y (casi) ninguna solución

El mercado de la vivienda hace tiempo que ha dado por superado el impacto de la pandemia. Las compraventas y las hipotecas registran cada mes aumentos de récord y a esas cifras se sumaron ayer los precios, que en el tercer trimestre experimentaron una subida interanual del 4,2%, el mayor avance de los últimos dos años.

El dato, extraído del Índice de Precios de Vivienda (IPV) del Instituto Nacional de Estadística (INE), no sólo refleja el dinamismo que vive ladrillo en España, sino también un cambio de tendencia al alza producto de esa actividad efervescente. «Es una subida significativa que va acorde a la gran demanda por comprar vivienda que se ha generado tras el impacto de Covid-19 en España y que vemos cómo se está canalizando desde principios de año a muy buen ritmo con las compraventas cerradas», asegura María Matos, directora de Estudios y Portavoz del portal inmobiliario Fotocasa.

Sus pronósticos apuntan a que la tendencia se mantendrá mientras el tono del mercado siga siendo el de los últimos meses. «Mientras continúe esta intensidad en el mercado, es posible que los precios sigan presentando incrementos, aunque no esperamos que sean ascensos muy acusados«, añade la experta.

Dicho de otra manera, los precios de la vivienda no tienen visos de bajar en los próximos meses y hay varios factores que explican que eso sea así. Por un lado, la elevada demanda de los compradores ante la necesidad y el deseo de buscar casas más amplias, luminosas y alejadas de los núcleos urbanos que se ajusten a sus necesidades.

«Se ha producido un cambio en las preferencias habitacionales de los individuos que hace que ahora valoremos más que nunca la vivienda», agrega Matos.

Por otro lado, la rentabilidad que dejan los activos inmobiliarios, especialmente en un contexto de inflación en el que las subidas de precios restan atractivo -y rendimiento- a la mayoría de activos financieros. El ladrillo, de nuevo, hace gala de su carácter refugio y además deja unas rentabilidades que dependiendo de la fuente oscilan entre el 5% y el 7% de media en toda España.

El último de los factores que sostiene el incremento de los precios son las atractivas condiciones de financiación de los bancos a la hora de conceder créditos hipotecarios. La ingente liquidez inyectada por los bancos centrales para hacer frente a la pandemia y unos tipos de interés en mínimos históricos favorecen que las entidades mantengan activo el grifo hipotecario.

Pese a estas cifras, en el sector despejan las dudas sobre una posible burbuja inmobiliaria similar a la que se vivió en la primera década del siglo. «Los datos del IPV muestran un ritmo de subida que se sitúa por debajo del IPC. A pesar de lo abultado de los incrementos del número de compraventas e hipotecas, la moderación de los precios supone la confirmación de que, lejos de estar sobrecalentándose o de dirigirse hacia una nueva burbuja, el mercado está superando la pandemia y situándose en los niveles que hubiera alcanzado de no haber sufrido la crisis sanitaria», destaca Francisco Iñareta, portavoz del portal inmobiliario Idealista.

Los precios para la compraventa de viviendas acumulan ya una serie de 30 trimestres de subidas interanuales. Las restricciones y la incertidumbre durante los peores meses de la pandemia suavizaron los aumentos hasta el 0,9% del primer trimestre de 2021, la tasa más baja en siete años, pero ese fue también un punto de inflexión.

Volviendo al tercer trimestre de este año, la tasa anual de la vivienda nueva bajó casi dos puntos, hasta el 4,1%, mientras que la variación de la segunda mano alcanzó el 4,3%, casi un punto y medio por encima de la registrada el trimestre anterior. A nivel trimestral, la variación del IPV general entre julio y septiembre es del 2,1%, en tanto que los precios de la vivienda nueva suben un 2,8% frente al 1,9% que lo hacen los de la vivienda de segunda mano.

Por comunidades, todas las autonomías presentaron tasas interanuales positivas y superiores a las del trimestre anterior, salvo el País Vasco, que la recortó 1,2 puntos, hasta el 1,4%.Los mayores incrementos de la tasa anual se registraron en La Rioja, Andalucía y Galicia, con repuntes de 2,8, 2,4 y 2,3 puntos, respectivamente.

Conforme a los criterios de

The Trust Project

Saber más