La ejemplar reflexión de Ricky Rubio tras el partido de su vida en la NBA: «Ha sido un proceso de muchas maneras»

La ejemplar reflexión de Ricky Rubio tras el partido de su vida en la NBA: «Ha sido un proceso de muchas maneras»

La victoria de Cleveland Cavaliers sobre New York Knicks en el Madison Square Garden será recordada fundamentalmente por un hombre: Ricky Rubio. El español firmó una actuación histórica, la mejor desde que pisó la NBA, y dio un paso adelante en ese liderazgo que ya se ha ganado en la selección española y que quiere emular en la liga estadounidense.

Además de los 37 puntos, las 10 asistencias y el 8/9 en triples que firmó, después del encuentro dejó un discurso que entra ya en los anales de esas charlas motivadoras que luego circularán durante años. Una reflexión de Rubio en la que no sólo pone en perspectiva este encuentro, sino que da una visión de lo que ha pasado hasta llegar a este punto.

«Cuando la pelota entra, parece que haces lo correcto. Pero no se trata de anotar. Se trata del camino correcto, de ir por el camino correcto cada vez. Se trata de mejorar cada día un poco más y buscar el máximo rendimiento que todos podamos aportar al equipo», señaló tras el partido.

Ese camino se resume en un trabajo diario que, doce años después de su llegada a Estados Unidos siendo un niño, aún no ha acabado. «Ha sido un proceso de muchas maneras. Tanto físico, como mental, momentos… Durante toda mi carrera ha habido muchos altibajos. Llegué a la NBA con mucha confianza. Me rompí la rodilla. Luego tuve una operación de tobillo, problemas personales…«, comenzó, hasta colocar claro que ahí fue donde paró a pensar si todo merecía la pena. 

«Llega un momento en el que tu cabeza te hace mucho que pensar. Cuando empiezas en el baloncesto, el baloncesto lo es todo. Pero van pasando los años y ves que hay más allá. Cuando llega un momento en el que personalmente encuentro que estoy madurando. Que no es el final del mundo perder un partido, pero tampoco el éxtasis ganar uno. Las emociones hay que aprovecharlas pero también hay que controlarlas», analiza, hasta que pone negro sobre blanco cuándo, dónde y quién fue el hombre que le ayudó a alcanzar la excelencia que tiene hoy en día. 

«Las emociones hay que aprovecharlas pero también hay que controlarlas»

«Fue mi paso por Utah con Quin Snyder, y el verano de 2019 para consolidarme como una estrella con la selección después de muchos años no estando en la sombra, pero ayudando a que otros brillen individualmente», destaca.

En resumen, «ha sido un proceso más largo de lo que la gente esperaba, pero cada uno tiene su camino». «Cada uno tiene que aprender que no tiene que depender de lo que piensen los demás, sino de lo de cada uno cree y piensa. Hay veces que una palabra se te queda en la mente y puede afectar muchísimo. Saber que hay un progreso diario», zanjó al respecto en un discurso que ya es historia del deporte y la vida.