La amenaza del Euríbor marca el paso a las hipotecas: las fijas logran récord y las variables piden cambiar condiciones

La amenaza del Euríbor marca el paso a las hipotecas: las fijas logran récord y las variables piden cambiar condiciones

Podcast ¿Está España a las puertas de una nueva burbuja inmobiliaria?

La subida de tipos aún tardará unos meses, pero el Euríbor ya da muestras de lo que vendrá. El índice al que se referencian la mayoría de las hipotecas variables en España lleva escalando varias semanas -e incluso algún día ha entrado en terreno positivo– y su cabalgada ha empezado a agitar los fantasmas de la última burbuja inmobiliaria en nuestro país. Nadie quiere que la historia se repita, así que ante lo impredecible de los tipos variables, los compradores de vivienda están optando en tromba por el tipo fijo.

Los números lo demuestran. Nunca como hasta ahora se habían firmado tantas hipotecas fijas en España: 26.964 en febrero, un 73,8% del total (36.537), según los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La cifra marca un nivel récord en la serie histórica y confirma que los clientes buscan la certeza y la seguridad de que pagarán la misma cuota a lo largo de todo el periodo de vida de su crédito.

Es una tendencia que viene ganando pulso desde la pandemia, aunque se ha hecho especialmente evidente en el último año. Desde enero de 2021, el mercado ha dado un giro radical y en sólo 13 meses, las hipotecas fijas le han comido el terreno a las variables: si éstas eran antes la opción mayoritaria de los clientes españoles, ahora apenas suponen un cuarto de los nuevos préstamos para vivienda que se firman cada mes.

«El nuevo récord del peso de las hipotecas fijas es un reflejo de la prioridad que dan los consumidores a la protección frente a las inminentes subidas de tipos de interés», apunta Juan Villén, responsable de hipotecas en el portal inmobiliario Idealista.

El cambio de la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) y la posible subida de tipos antes de que acabe 2022 hacen prever un endurecimiento de las condiciones para acceder al crédito por parte de las entidades, así como un encarecimiento de los préstamos. Ante estos pronósticos, los compradores quieren asegurarse una financiación lo más ventajosa posible, por eso no sólo firman las nuevas hipotecas a tipo fijo, sino que muchos que las tenían variables han decidido cambiarlas de modalidad.

De nuevo, los datos del INE dan muestra de ello. En el mes de febrero, hasta 15.338 personas con hipoteca solicitaron cambios en sus condiciones y de ellas, un 27,6% pidieron modificaciones en los tipos de interés, principalmente de tipo variable a tipo fijo. Tras el cambio, el interés medio de los préstamos fijos disminuyó 0,8 puntos mientras que el de los variables no experimentó variación.

«Ante la probabilidad de subidas de tipos, si tenemos una hipoteca a tipo variable, nuestra cuota puede fluctuar al alza en los próximos meses de una forma notable. Las hipotecas a tipo fijo han aumentado su precio, pero todavía son atractivos y ante un cambio en los intereses, podemos mantenernos cómodos con la misma cuota», apunta Fernando López Jiménez, COO de Gibobs allbanks, una fintech que ayuda a sus usuarios a entender y cuidar de su salud financiera.

Según explican desde la fintech Gibobs allbanks, para tomar la decisión financiera más acertada a la hora de elegir entre un tipo u otro de hipoteca hay que recurrir a los expertos que tengan las herramientas necesarias para poder afrontar esa disyuntiva.

«La respuesta varía en función de nuestras necesidades y el riesgo que estemos dispuestos a asumir. Mi recomendación es no firmar una hipoteca si la cuota supone más del 40% de los ingresos después de restar otros gastos fijos o si, poniéndonos en el peor escenario, con un 2,5% de Euríbor, nuestra hipoteca también supera el 40% de nuestros ingresos», concreta Fernando López Jiménez, COO de la compañía.

«Otra opción que se nos abre en esta situación de mercado es valorar la opción de hipoteca a tipo mixto. Este producto nos permite pagar un tipo fijo razonable durante los primeros años del préstamo, por lo que podemos contar con una cuota fija y posteriormente exponernos al riesgo de una hipoteca variable, pero ya con un capital e interés amortizado menor que al comienzo del préstamo», añade.

El mercado hipotecario acumula casi dos años de gran dinamismo al calor de la fiebre por comprar casa que provocó la pandemia. Fruto de esa actividad, las entidades españolas han librado una intensa batalla hipotecaria que ha rebajado notablemente los precios y ha establecido condiciones muy atractivas para los potenciales compradores. Sin embargo, esta situación podría tener los días contados.

Los expertos advierten de que estas condiciones serán menos favorables a medida que avance el año y aseguran que en muchos casos ya han empezado a cambiar. «Los precios se mantienen aún en niveles bajos, pues no reflejan las subidas de condiciones que los bancos están aplicando desde marzo y que seguramente empecemos a ver de manera clara -especialmente en las hipotecas fijas- en las estadísticas de abril», añade Juan Villén.

Lo corrobora Fernando López Jiménez, COO de Gibobs allbanks, una fintech que ayuda a sus usuarios a entender y cuidar de su salud financiera. «Nuestros datos actuales nos muestran una clara subida de los tipos fijos y una leve bajada de las hipotecas ofertadas a tipo variable. En abril, hemos observado una subida de 25 puntos básicos en la hipoteca fija respecto a las que tramitamos en enero y esto se traduce en que en una hipoteca de 200.000 euros a 30 años pagaríamos 8.552,69€ euros más de intereses durante la vida del préstamo», apunta.

En esta línea incide María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa. «Las condiciones hipotecarias han cambiado en 2022», asegura, al tiempo que advierte de que han detectado ya «pequeños incrementos y cambios en la estrategia de algunas de las entidades más importantes de España».