Joe Biden, de gira en Asia para tejer una red de alianzas frente a China

Joe Biden, de gira en Asia para tejer una red de alianzas frente a China

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A pesar de que la atención internacional se dirige hacia la guerra en Ucrania, desde Estados Unidos parece que tienen claro que el futuro pasa por la región que representa el 60% de la economía mundial y que es el hogar de más de la mitad de la población del planeta. La prioritaria estrategia de Washington se centra en tejer una red de alianzas en el Indo-Pacífico.

Si la semana pasada el presidente Joe Biden recibió en casa a los líderes de las naciones del Sudeste Asiático, este viernes ha sido el estadounidense quien ha cruzado el charco para liderar una gira de cuatro días por Corea del Sur y Japón. Es el primer viaje de Biden a Asia como presidente de Estados Unidos.

Sobre la mesa estarán acuerdos tecnológicos, de ciberseguridad y una nueva asociación económica apadrinada por Biden, llamada Marco Económico del Indo-Pacífico, que tratará de facilitar la cooperación en comercio e infraestructura entre EEUU y los países asiáticos. Biden también tratará con sus homólogos las preocupaciones cada vez mayores sobre el programa nuclear de Corea del Norte y tanteará el terreno para ver si realmente puede forjar un frente unido de grandes democracias que pueda servir como contrapeso a las ambiciones en la región de su gran rival, China.

La primera parada de Biden es Seúl. Allí lo espera este sábado el nuevo presidente, el conservador Yoon Suk-yeol, que estrenó el cargo la semana pasada tras ganar las elecciones presidenciales el pasado 10 de marzo. Durante su campaña, Yoon, un ex fiscal sin experiencia política, prometió estrechar la alianza con Estados Unidos para hacer frente a las amenazas nucleares y de misiles de Corea del Norte. Tanto Seúl como Washington llevan alertando toda la semana de que el régimen de Kim Jong-un está preparando una prueba nuclear o listo para lanzar un misil balístico intercontinental (ICBM) como advertencia de bienvenida para el presidente estadounidense.

A pesar de la promesa de la administración Biden de reanudar las conversaciones de desnuclearización con Corea del Norte, estancadas desde las fallidas cumbres entre Kim Jong-un y Donald Trump, no se ha logrado ningún avance desde que el demócrata llegó a la Casa Blanca a principios 2021. Más activos han estado en Pyongyang, que decidieron presionar a Washington reanudando las pruebas con sus misiles más grandes. En lo que llevamos de año, el régimen norcoreano ha realizado un récord de 16 lanzamientos de misiles y en cualquier momento podría comenzar sus primeras pruebas con bombas nucleares desde 2017.

La llegada de Yoon a Seúl supone además una ruptura con la apuesta del ex presidente Moon Jae-in en tender lazos con el hermético vecino. El nuevo jefe del Ejecutivo surcoreano sugirió el despliegue de las armas nucleares tácticas estadounidenses e incluso un «ataque preventivo» en caso de que los ataques nucleares y con misiles de Corea del Norte parezcan inminentes.

Yoon también prometió una línea más dura con China, poniéndose del lado estadounidense en la competición por la supremacía económica y militar en Asia entre las dos superpotencias mundiales, y arriesgando la relación con quien es su mayor socio comercial. Pero los analistas surcoreanos aseguran que las primeras acciones del nuevo presidente han ido más en la línea de equilibrar la alianza con EEUU y su dependencia comercial de China, reculando en su promesa electoral de desplegar los sistemas de defensa antimisiles estadounidenses THAAD, que ya provocó en el pasado costosas sanciones por parte de Pekín.

Tras las reuniones en Seúl, Biden viajará a Tokio para encontrarse con su aliado más poderoso en la región, el primer ministro japonés, Fumio Kishida. Su llegada coincide con un inaudito refuerzo militar de la tercera economía mundial. El pacífico Japón está cambiando su política de Defensa con un aumento del gasto militar el próximo año fiscal y comprando aviones de combate a Reino Unido, que marcó la primera vez en 70 años que Tokio firma un importante proyecto de defensa con un país que no sea Estados Unidos.

La capital de Japón también acogerá una reunión entre los miembros del Quad, la alianza entre EEUU, Japón, Australia e India que tiene como prioridad frenar la expansión de China por la región Indo-Pacífico. Australia celebra el sábado unas reñidas elecciones presidenciales y al ganador se le espera en la reunión de Tokio, al igual que al primer ministro indio, Nerendra Modi, quien se ha distanciado en los últimos meses de las democracias aliadas por la postura de su país tras la invasión rusa de Ucrania.

India lleva tres meses haciendo malabarismos para no condenar el ataque de Moscú, caminando por la equidistante línea de no renunciar a sus millonarios acuerdos con Putin, pero tampoco quiere enfadar a su tradicional socio de Washington. Un paso mal dado pondría en peligro su papel dentro del Quad.