Jaime Botín elude los tres años de prisión por el contrabando de un Picasso por su mal estado de salud

Jaime Botín elude los tres años de prisión por el contrabando de un Picasso por su mal estado de salud

Al final, Jaime Botín no ingresará en prisión. El Juzgado de lo Penal ha concedido al financiero el beneficio de la suspensión de la pena de tres años de prisión que se le impuso por un delito de contrabando, al haber intentado vender fuera de España el cuadro de Picasso Cabeza de mujer joven sin la autorización necesaria del Ministerio de Cultura.

El juzgado encargado de ejecutar la condena ha aceptado aplicar a Botín el artículo 80.4 del Código Penal, que permite suspender el cumplimiento de la pena debido a ‘la enfermedad grave que padece, con padecimientos incurables’.

Al superar los dos años, la condena impuesta no era susceptible de condena salvo en situaciones excepcionales como la aplicada. El órgano judicial ha adoptado esta decisión tras la evaluación efectuada por el médico forense adscrito a los a Juzgados, según consta en la resolución.

Pese a no entrar en prisión, el caso le ha costado caro al financiero. La condena incluyó el pago de una multa de 91,7 millones que ya ha abonado. Además, se le incautó el cuadro, que ha pasado a ser propiedad del Estado. Lo que no se incluyó en la condena, aunque así llegó a proponerlo la Abogacía del Estado, era el decomiso de la goleta propiedad de Botín en la que se encontró la obra.

Desde la operación de la Guardia Civil de 2015, en colaboración con la policía francesa -el cuadro se incautó en Córcega-, el cuadro está almacenado en el Museo Reina Sofía.

La Justicia consideró probado que en 2013 el accionista de Bankinter acordó subastar la obra en Christie’s y pidió la autorización a Cultura para vender la obra fuera de España, un trámite exigido por la Ley de Patrimonio Histórico Español al haber cumplido la obra los 100 años. Tras recibir una negativa, Botín reaccionó alegando que la solicitud había sido errónea y que no podía considerarse que el cuadro estuviera en España.

«Pese a ser plenamente consciente de la prohibición administrativa», explica la juez, «el acusado trasladó el cuadro a la goleta Adix de su propiedad, atracada en el mes de junio en el puerto de Valencia, con la finalidad de sacarlo de España, dando instrucciones a su capitán para que lo ocultara a las autoridades».

La obra fue hallada en Calvi (Córcega), embalada y guardada en la cabina del capitán. Botín había contratado una empresa de transporte aéreo para trasladarse con la obra a Ginebra (Suiza). El 30 de julio los servicios aduaneros franceses, al saber que se estaba tramitando el permiso de salida, inspeccionaron la goleta e intervinieron la obra.

Botín intentó que el Supremo estableciera que la salida de España de la obra no requería de autorización de Cultura, pero la Sala de lo Contencioso-Administrativo rechazó su recurso.

Conforme a los criterios de

The Trust Project

Saber más