Gustavo Petro y Rodolfo Hernández: dos populistas se disputan la presidencia de Colombia

Gustavo Petro y Rodolfo Hernández: dos populistas se disputan la presidencia de Colombia

Gran Angular Desconfianza y riesgo de vuelco a la izquierda en las elecciones de Colombia Testigo directo Coca, oro y guerrilla en el pueblo de Francia Márquez

Se ha consumado la sorpresa y, por primera vez en la historia reciente colombiana, serán los dos populistas que mejor encarnan el cambio que exige el electorado los que se disputen la presidencia de Colombia el próximo 19 de junio.

Rodolfo Hernández, de 77 años y personificación del antipolítico que desprecia a los partidos y financia su campaña con su dinero para no depender de nadie, será el rival del veterano Gustavo Petro, 62 años, líder de un movimiento de extrema izquierda y aspirante por tercera vez a ocupar el Palacio de Nariño.

Petro ha vencido este domingo en la primera vuelta electoral con el 40%, Hernández ha quedado segundo con el 28% mientras que por el independiente Fico Gutiérrez, que aglutinaba al centro derecha y la derecha y que contaba con el respaldo de los partidos tradicionales, ha ocupado la tercera plaza con un 24%.

«La corrupción no se combate con mensajes de TikTok», ha dicho Petro en su discurso tras conocer los resultados, sobre su rival, que se ha convertido en toda una figura de esa red social. También le ha señalado por hacerse rico a costa de los pobres que se endeudan para comprar una vivienda.

A su turno Hernández ha manifestado que «hay una voluntad ciudadana firme para acabar con la corrupción como sistema de gobierno. Hoy perdió el país de la politiquería y la corrupción. Hoy perdieron las gavillas que creían que serían gobierno eternamente», en referencia a Fico y los partidos tradicionales que le apoyaban. A pesar del golpe, Gutiérrez ha anunciado que votará por Hernández para frenar a Petro.

El candidato del Pacto Histórico -amalgama de partidos como el Comunista, la Unión Patriótica o el Polo Democrático-, suscita odios y amores por igual. En su único cargo ejecutivo -alcalde de Bogotá-, Petro solo obtuvo el visto bueno del 36% de la ciudadanía al concluir su mandato. Pero su reto actual no consiste en demostrar que aprendió la lección de los errores, sino espantar los miedos que provocan su cercanía con el chavismo y algunas de sus propuestas económicas, que levantan ronchas.

Cabe apuntar que con 1,8 millones de migrantes venezolanos, Colombia es testigo excepcional de la manera en que un régimen despótico ha arruinado la otrora rica Venezuela. El temor a que replicara un modelo similar, fue una de las razones de su derrota ante Iván Duque en 2018.

«Veremos si la sociedad colombiana le ha perdido el miedo a Petro y apuesta por el cambio más radical que propone, o si persiste la prevención hacia su figura», analiza Yesid Lancheros, subdirector de la revista colombiana Semana. «Ahora tiene más apoyos que en 2018; ha logrado convencer a más personas que le temían, incluidos empresarios».

Seguro de su victoria, Petro se ha pasado la campaña electoral asegurando que el gobierno Duque y las élites de siempre pretenderán cerrarle el paso con alguna trama siniestra, aunque ese tipo de discurso pierde fuerza ahora que tendrá enfrente a un crítico del gobierno y un hombre ajeno a la política bogotana.

Rodolfo Hernández, que no tiene partido, se ha limitado a repetir durante la campaña que combatirá la corrupción como nadie. Entre sus promesas de evidente tufo populista figuran convertir el Palacio Presidencial en un museo, puesto que no piensa residir en él, y quitar escoltas y coches oficiales a los legisladores, aunque un Jefe de Estado carece de competencia para tomar medidas en el Congreso y el Senado.

«Es un fenómeno político sin precedentes, un hombre de provincia, sin casi experiencia en servicio público, que dice las cosas sin filtro», indica Lancheros. «Pero tiene una probabilidades muy altas de ganar a Petro y ser Presidente porque despierta entusiasmo y representa el cambio para un gran sector del país».

A mediados de mayo, Ingrid Betancourt renunció a sus aspiraciones presidenciales y se unió a Hernández, y es probable que ocupe una cartera en su gabinete, que podría ser la de Exteriores, si vence en junio.

«De los candidatos que había, Rodolfo es el único que le puede librar una batalla de tú a tú a Petro y tiene mucho por dónde crecer», opina Carlos Suárez, director de la agencia Estrategia y Poder.

Aparte de Fico Gutiérrez, las urnas también dejaron fuera del juego a Sergio Fajardo, el matemático que agrupaba al centro izquierda que arrancó como favorito y terminó con un raquítico 4%. Esta semana definirá sus próximos pasos.

A partir de este lunes comienza una segunda etapa en la que Petro deberá romper su techo, que siempre ronda el 40%, y Hernández, asegurar el caudal electoral que ya tiene, sumar los votantes de Fico y atraer a la mayoría de los del centro. Cuenta con la ventaja de que ha sido cercano a Petro, a Uribe y estuvo a punto de sellar un acuerdo con Sergio Fajardo.