Feijóo califica la crisis del INE como una pésima noticia para la credibilidad de España: «No sirve de nada negar las estadísticas»

Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, ha alertado de que la abrupta salida del presidente del INE de su cargo representa una mala noticia para la credibilidad de la política económica del Gobierno, ya tocada por la falta de acierto en las medidas que ha puesto en marcha contra la crisis.

«No sirve de nada pone en entredicho las estadísticas. El cese del director del INE es una mala noticia para la credibilidad de España. Es algo que no se había producido en 30 años. Las estadísticas del PIB están bien hechas. y llegar a este cese porque el Gobierno no está de acuerdo con las estadísticas oficiales del PIB es un error que afecta a la credibilidad del Reino de España«, ha opinado en en el curso de verano organizado por la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) aludiendo al titular con el que se venden los bonos españoles en el mercado de deuda.

El malestar del Gobierno y en concreto del Ministerio de Economía con la publicación de los datos del Instituto Nacional de Estadística es patente desde el año pasado. Pero la dimisión hace una semana de Israel Arroyo, secretario de Estado de Seguridad Social, destapó o que podría ser una maniobra para relevar al actual presidente del INE. Es esta circunstancia la que ha precipitado la salida de Juan Rodríguez Poo. Economía admite que «se están viendo a varios perfiles por lo que no hablamos de candidatos: esperamos cerrar el proceso en las próximas semanas».

Feijóo ha señalado ante el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, y el presidente de ATA, Lorenzo Amor, que todos los organismos internacionales han «bajado las optimistas previsiones del Gobierno en los últimos tres años» y ha recalcado que «no sirve de nada hacer previsiones infladas del PIB o del crecimiento cuando cada mes hay que revisarlas», en alusión a la vicepresidenta del Gobierno y responsable de Economía, Nadia Calviño.

Garamendi ha eludido entrar en los motivos de la dimisión del presidente del INE pero ha subrayado la importancia de contar con organismos independientes como el propio INE, el Banco de España o la AIReF. «Deben de ser independientes, son fundamentales para evaluar las cosas cuando te gustan o cuando no te gustan», el INE tiene muchísimo prestigio y es muy importante para analizar los temas».

«Ver como se cesa al director del INE porque el Gobierno no está de acuerdo con las estadísticas oficiales en materia de crecimiento económico y de inflación es sin duda alguna un error que afecta a la credibilidad, la fiabilidad y la reputación del reino de España», ha señalado, afirmando que las estadísticas del INE «están bien hechas» y con la «metodología adecuada», compatible con la que emplea Eurostat.

Si las estadísticas son correctas, lo que está equivocado es el rumbo de la política económica del Gobierno, ha indicado Feijóo, que ha señalado que el Ejecutivo se ha visto obligado a elaborar un segundo decreto anticrisis porque las ideas del primero (excepción ibérica en el precio de la luz, ayudas al consumo de combustibles) no han funcionado.

En opinión del presidente del PP, el Gobierno debe de reducir las retenciones del IRPF porque con el incremento de los precios, la recaudación en 2022 se ha disparado «Que se devuelva el impacto de la inflación a los ciudadanos a los ciudadanos y se reactive el consumo privado», ha propuesto, criticando que los fondos aportados por la Unión Europea para reactivar la economía no están llegando a las empresas y las personas, sino que se están empleando para financiar el gasto corriente del Estado. También ha propuesto suprimir o reducir temporalmente el impuesto de hidrocarburos mientras el precio de la gasolina esté por encima de los dos euros.

«Es evidente que nuestra política económica no funciona. Hay decisiones inaplazables que tomar y hace falta una batería de medidas para salir de esta situación» ha concluido, mencionando la reducción del gasto burocrático, la bajada temporal de impuestos,, una mejor ejecución de los fondos europeos y la puesta en marcha de reformas estructurales a medio plazo, algo que no ha realizado el Gobierno «salvo alguna contrarreforma», en alusión a la reforma laboral aprobada el pasado mes de diciembre en el Congreso.