«Estamos cumpliendo con el compromiso que adquirimos»: ¿Cómo se encuentra Bolivia tras el primer año de Gobierno de Luis Arce?

«Estamos cumpliendo con el compromiso que adquirimos»: ¿Cómo se encuentra Bolivia tras el primer año de Gobierno de Luis Arce?

El presidente de Bolivia, Luis Arce, manifestó este lunes que su Gobierno ha podido cumplir, ya en este primer año en funciones, con el compromiso de lograr la estabilidad política y social para la población, a través del crecimiento económico, la industrialización con sustitución de importaciones y la lucha estructural contra la pandemia del covid-19.

El mandatario ofreció sus palabras durante la primera sesión ordinaria del periodo 2021-2022 de la Asamblea Legislativa Plurinacional, instancia a la que el jefe de Estado presentó su primer informe de gestión, expuso los logros y señaló los desafíos que tendrá el país hasta el año 2025, cuando se celebrará el Bicentenario de su Independencia.

«Este 8 de noviembre podemos decir que estamos cumpliendo con el compromiso que adquirimos con el pueblo: generar estabilidad, volver a la senda del crecimiento económico con justicia social«, aseveró Arce. Además, agregó, el país también avanza hacia «el camino de la memoria, la verdad y la justicia» ante los hechos relacionados con el golpe de Estado que en 2019 ejecutó la oposición, sector que para este lunes convocó a iniciar un «paro indefinido».

En su discurso, Arce resaltó que tan solo en el primer semestre del año 2021, su país ha registrado una recuperación de 459,4 % en la inversión extranjera directa (IED) con relación al mismo periodo del 2020, un logro que, dijo, deja ver que ahora existe «mayor confianza de los inversores extranjeros para desarrollar sus proyectos en territorio boliviano».

Sobre esto, indicó que los principales receptores de la IED han sido el sector petrolero y el gasífero, con más de 187,8 millones de dólares recibidos. Luego aparecen la minería y las canteras, con 157,8 millones de dólares, y la industria manufacturera con 98,6 millones.

Arce explicó que en 2020 la imagen del país estaba «deteriorada», producto de la actuación del gobierno de facto que estableció Jeanine Áñez entre noviembre de 2019 y octubre de 2020, tras el Golpe de Estado contra el entonces presidente Evo Morales. En consecuencia, dijo, la IED cayó «al nivel más bajo» de los últimos años y llegó a un monto de apenas 162 millones de dólares.

Recuperación de las exportaciones y reversión de la crisis económica

El mandatario aseguró que ahora Bolivia avanza por buen camino, porque ha logrado recuperar la democracia y las exportaciones y revertir la crisis económica en la que entró el país tras el golpe de Estado y la instauración del gobierno de facto.

Al respecto, resaltó que entre noviembre de 2020 y septiembre de 2021, Bolivia alcanzó un «superávit comercial» de 1.576 millones de dólares, cifra no vista desde el año 2014, y que se alcanzó gracias a «una mayor dinamización de las exportaciones», que han aportado al país un promedio mensual de ingresos de 866 millones de dólares.

Recordó que al llegar al gobierno, el país estaba en una «profunda crisis» económica tras registrar caídas acumuladas del Producto Interno Bruto (PIB) de -12,9 % y -12,6 % durante el segundo y tercer trimestre de 2020. Sin embargo, desde el cuarto trimestre de 2020, cuando asumió su mandato, Bolivia comenzó a experimentar un «retorno paulatino hacia un horizonte positivo», que para el segundo trimestre de 2021 registraba un crecimiento acumulado del PIB de 9,4 %.

Arce explicó que la reversión de los números negativos dejados por Áñez fue lograda tras la implementación de distintas medidas para «reconstruir la economía» y dar con el «manejo adecuado» de la pandemia del covid-19.

«Entre las medidas adoptadas, apenas asumimos el Gobierno Nacional se restableció inmediatamente el Modelo Económico Social Comunitario Productivo (MESCP), a través de la orientación de una política económica que promueve el dinamismo de la demanda interna», dijo al resaltar los varios programas implementados para combatir el hambre y la caída del ingreso en los hogares.

De igual manera destacó la reactivación «de forma urgente» de la inversión pública, así como la implementación del «Impuesto a las Grandes Fortunas y la política de reintegro al IVA», el fideicomiso «Sí Bolivia» para todo sector productivo que sustituya importaciones, el Fondo de Garantía (Fogadin) para cubrir las necesidades productivas del país, los créditos de vivienda con «interés social», el reinicio de obras paralizadas y las políticas territoriales para las zonas campesinas e indígenas.

«Quiebre del orden constitucional»

El presidente Arce también habló sobre el impacto negativo que tuvo el régimen de facto al provocar retrocesos económicos históricos y la pérdida de derechos humanos fundamentales, como el acceso a la educación, el deporte y la salud.

«El viraje de la política económica hacia el retorno del neoliberalismo provocó un quiebre en la trayectoria del crecimiento sostenido del país, que, acompañado de políticas deficientes y ajenas a la realidad nacional, ocasionaron una crisis económica», dijo Arce.

El mandatario refirió que con el quiebre del orden constitucional se provocó una contracción «histórica» del PIB de -8,8 %, que ha sido «la más fuerte desde hace 67 años».

Esa circunstancia, precisó, se produjo en medio de una serie de medidas negativas como «la clausura de la Gestión Educativa 2020», que coartó el derecho a la educación de millones de niños y adolescentes, y la eliminación del Ministerio de Deportes, que el gobierno de facto calificó como «un gasto absurdo».

De igual forma, dijo Arce, fue vulnerado el sistema público de salud, que entre noviembre de 2019 y octubre de 2020 registró un marcado descenso en las consultas e intervenciones médicas, sobre todo para la población infantil menor de dos años.

«Al asumir el mandato, el país se encontraba sumido en una profunda crisis sanitaria por la pandemia del covid-19 (…) trayendo luto e impotencia frente a una clara incapacidad del gobierno de facto para manejar la crisis sanitaria», expresó Arce.

El jefe de Estado dijo que a través del plan de vacunación que inició su gobierno, el país ya tiene más de 50 % de la población vacunada con dos dosis contra el coronavirus, lo que hizo que la letalidad de la enfermedad descendiera de 6,2 % en marzo de 2020 a 0,96 % en noviembre de 2021.

Además, resaltó que ahora 5,8 millones de bolivianos se encuentran «protegidos» por el sistema público de salud, que es gratuito y atiende enfermedades comunes y de alto costo con medicamentos, cirugías, exámenes de laboratorio o imagenología y terapia intensiva, entre otros servicios.

«Nuestra patria, hoy más que nunca, requiere que estemos en sintonía con el sentir de las familias bolivianas, especialmente de aquellas más golpeadas por la crisis, cuya economía no puede parar ni por un día porque eso le significa no llevar el pan a sus casas», dijo Arce al convocar a la población a confiar en el proceso de cambio, a rectificar en «lo que deba ser rectificado» y a profundizar lo que se ha hecho bien para encarar «los nuevos desafíos».