Espionaje golpea relación del Gobierno español e independentistas catalanes

Afecta a 65 dirigentes de Cataluña y se produjo en los años en los que Sánchez ya estaba al mando. 

Espionaje golpea relación del Gobierno español e independentistas catalanes

Afecta a 65 dirigentes de Cataluña y se produjo en los años en los que Sánchez ya estaba al mando. 

El destape de un operativo de espionaje a líderes independentistas catalanes es el último motivo de rifirrafe entre el gobierno central de España y el local de Cataluña.
El descubrimiento llega en un momento de relativa calma en una relación que ha pasado por una declaración ilegal de independencia, el enjuiciamiento y encarcelación de varios de sus impulsores y el establecimiento reciente de una mesa de diálogo.

Ahora hace temblar la alianza entre Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) y el Partido Socialista, que necesitó su apoyo para llegar a la presidencia.

Se trata, pues, no solo de una tensión entre los independentistas y los dirigentes nacionalistas, sino entre miembros del mismo Gobierno, pues el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) contó con los votos de Unidas Podemos y ERC para llegar a la mayoría que necesitaba para quedar en el poder. 

El espionaje, descubierto por Citizen Lab (un grupo de expertos en ciberseguridad de la Universidad de Toronto), se produjo durante los años en que Pedro Sánchez ya estaba al mando, luego de la moción de censura que sacó a Mariano Rajoy del gobierno en junio de 2018. 

Los celulares de 65 dirigentes soberanistas fueron infectados entre ese año y 2020 por Pegasus, un potente sistema israelí de ciberespionaje, que solo está disponible para gobiernos e instituciones oficiales. Entre los afectados se cuentan Pere Aragonés, presidente de Cataluña, y sus antecesores, Quim Torra, Artur Mas y Carles Puigdemont. 

“El espionaje distorsiona la relación entre los partidos catalanes y el Gobierno, y puede tener efectos en las votaciones, empezando la semana que viene con la convalidación del RDL (Real Decreto Ley) de medidas por la crisis de Ucrania”, explica José Luis Ayllón, analista político de la consultoría de asuntos públicos Llorente y Cuenca. 

Se refiere a una iniciativa del Gobierno para hacer frente a las consecuencias de la guerra de Ucrania. “Por ahora me consta que el cabreo es grande”, asegura, pero agrega que con la votación en el Congreso “sabremos la magnitud”. 

El calendario legislativo prevé, además, la tramitación de otras leyes que necesitan el apoyo de los independentistas. La Ley de la Vivienda, una de las apuestas más importantes del Gobierno, hasta ahora se ha salvado gracias a los votos reticentes de ERC, pero podría tambalear en el resto de la tramitación. 

La reforma a la conocida como Ley Mordaza (de seguridad ciudadana), que constituye otro de los ejes de la administración de Sánchez, también es un punto donde los independentistas pueden atacar, luego de que ha surtido una larga negociación entre el Partido Socialista y sus socios. Y la Ley de la Memoria Histórica (relacionada con el pasado franquista), para la que ERC exige cambios que el Gobierno se niega a realizar, corre el riesgo de seguir paralizada. 

Una nueva comisión de la Eurocámara investigará las acusaciones. Estudiará información sobre los espionajes, que también se habrían podido dar en Polonia y Hungría, escuchará expertos y elaborará recomendaciones para la Unión Europea. El presidente es el holandés Jeroen Lenaers y una de las vicepresidentas es Diana Riba, eurodiputada de ERC cuyo teléfono fue espiado. 

La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, ofreció a los más de 700 eurodiputados la revisión de sus celulares, para asegurarse de que no tienen instalado el sistema de espionaje Pegasus.

Reacción del Gobierno 

El hecho de que solo gobiernos e instituciones oficiales tengan acceso a Pegasus pone en el foco a Sánchez y al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) como presuntos responsables del espionaje. 

Isabel Rodríguez, ministra de Política Territorial, dijo en una entrevista en el canal estatal de televisión que el Gobierno “no tiene nada que ocultar”. Ante la amenaza de Aragonés de retirar su apoyo en el Parlamento, aseguró que “son tantos los retos que tenemos por delante y tanta la dificultad que nos ha tocado gestionar, que conviene no frivolizar con esto que es la estabilidad de nuestro país y la estabilidad del Gobierno”. 

Sánchez ha intentado pasar de lado y su entorno minimiza el escándalo, lo que ha producido mayor malestar entre los independentistas. “Hasta que no se produzca una asunción de responsabilidades, no podemos normalizar la relación con el Estado”, afirmó Aragonés. “Es imprescindible llevar a cabo una investigación interna auditada e independiente para aclarar quién ha espiado, por orden de quién y conocimiento de quién», añadió e hizo énfasis en la necesidad de “reparar la confianza dañada”. 

Aunque sin mucha velocidad, el gobierno de Sánchez y el independentista habían mostrado señas de acercamiento, en contraste con el de Mariano Rajoy, en cuyo periodo tuvo lugar la declaración ilegal de la independencia catalana, proclamada en octubre de 2017, y el acorralamiento judicial a los líderes secesionistas. 

Sánchez no solo contó con el apoyo de ERC en la formación de gobierno, sino emprendió una mesa de diálogo sobre la que se exponen asuntos que le interesan al independentismo. 

Respecto al CNI, por otra parte, Rodríguez no explicó si la agencia de inteligencia trabaja con el sistema Pegasus, puesto que, según dijo, “hay asuntos que tratan de la seguridad nacional, que están protegidos por ley”. Es decir, que son información clasificada y se deben guardar bajo secreto. 

Así funciona Pegasus

Pegasus convierte un celular en una grabadora de toda la actividad del usuario. Activa de manera remota el micrófono, la cámara, el GPS y permite al atacante acceder a los mensajes, fotos o cualquier archivo almacenado

Esta no es la primera vez que se utiliza en España. Otros independentistas, como Roger Torrent y Ernest Maragall, ya había sino víctimas de este tipo de espionaje. Tampoco es el primer país donde se usa de manera masiva. El centro canadiense rindió informes de espionajes sobre Al Jazeera (36 personas) y El Salvador (35). Pero sí es el caso que comprende el mayor número de víctimas. 

JUANITA SAMPER
EL TIEMPO
Madrid