Emmanuel Macron pide tras ser investido una «acción implacable» para que Francia sea «una nación más independiente»

Emmanuel Macron pide tras ser investido una «acción implacable» para que Francia sea «una nación más independiente»

Hace cinco años, en su primer discurso de investidura como presidente de Francia, el recién estrenado y novato en la presidencia Emmanuel Macron señalaba: «En esos momentos, el mundo y Europa nos necesitan más que nunca». El país acababa de sufrir los atentados más sangrientos de su historia. La situación hoy, tras una pandemia y en medio de una guerra en Europa, es igualmente crítica y por eso ayer el recién reelegido presidente volvió a incidir en este mensaje.

En su discurso de investidura, Macron ha pedido «acción implacable» para «ser una nación más independiente».

La ceremonia, con apenas medio centenar se de invitados, tuvo lugar antes de mediodía, en la sala de fiesta del Palacio del Elíseo y estaban presentes los ex presidentes François Hollande y Nicolas Sarkozy.

El acto comenzó con la entrada de Macron en la sala de Fiestas del Palacio del Elíseo justo después de que lo hubieran hecho los presidentes de la Asamblea Nacional, Richard Ferrand, y del Senado, Gérard Larcher, Castex y la esposa del presidente, Brigitte.

El presidente del Consejo Constitucional, que no es otro que el ex primer ministro socialista Laurent Fabius, fue el encargado de proclamar los resultados de las elecciones celebradas en abril.

En esta ocasión, el acto de investidura ha sido más sobrio, dado que las circunstancias no propician precisamente grandes fastos. En el plano internacional, la guerra en Ucrania arroja un escenario complejo, y las últimas elecciones presidenciales han evidenciado que Francia está fragmentada: los partidos tradicionales están casi desaparecidos y los extremos se hicieron con parte de la mayoría en las elecciones presidenciales de hace sólo unas semanas.

Macron fue reelegido el pasado 24 de abril tras vencer a la ultraderechista Marine Le Pen con un 58% de los apoyos, frente al 41% que obtuvo ella, en un duelo apretado en el que el centrista salió victorioso pero ella logró el mejor resultado en la historia del partido. Además, en la primera vuelta, el líder izquierdista, Jean Luc Mélenchon, logró un 22% de apoyos.

Las elecciones legislativas se celebran en unas semanas y se están gestionando las alianzas para obtener las mayorías que permitan la gobernanza. Uno de los principales retos del presidente está precisamente en lograr capacidad de maniobra para no tener que pactar con otras fuerzas, aunque la izquierda se está moviendo para ponérselo difícil.

El líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, ha conseguido aunar en torno a su proyecto antisistema y euroescéptico a comunistas, ecologistas e incluso a los socialistas, algo que ha agravado la fractura interna dentro de este partido.

Es el que gobernaba antes de que llegase Emmanuel Macron al Elíseo y en sus filas militaron tanto el actual presidente como Mélenchon. Hoy, sin embargo, está casi al borde de la desaparición.

El presidente deberá nombrar un nuevo primer ministro en el mes de mayo, antes de las legislativas. Es la figura que sucederá a Jean Castex. Colaboradores cercanos a Macron habían señalado que podría tratarse de una mujer. Se convertiría en la primera jefa de Gobierno de la V República. Se habían barajado varios nombres, incluso el de la ex directora del FMI, Christine Lagarde, o Véronique Bédague, la ex jefa de gabinete del que fuera primer ministro, Manuel Valls. También la socialista Valérie Rabault.

Según la prensa francesa, todas las candidatas habrían rechazado la oferta del presidente. De momento, de cara a las legislativas, Macron ha rebautizado su partido, La República en Marcha, que pasará a llamarse Renacimiento. Era el nombre de la lista presentada por la mayoría presidencial en las europeas de 2019.

Macron ha aprovechado la escisión dentro de las filas socialistas para sumar a la mayoría presidencial a aquellos que están frustrados con el pacto con Mélenchon. A su lado están también los líderes centristas François Bayrou, del MoDem, y el ex primer ministro Édouard Philippe.