El nieto de un príncipe alemán que participó en un complot para matar a Hitler lucha por propiedades confiscadas a su abuelo

El nieto de un príncipe alemán que participó en un complot para matar a Hitler lucha por propiedades confiscadas a su abuelo

El descendiente continúa la batalla legal, iniciada por su familia en los años 90, alegando que las tierras de sus ancestros fueron robadas por el jefe de las SS, Heinrich Himmler.

Friedrich zu Solms-Baruth V se prepara para acometer en días venideros otra serie de litigios contra las autoridades de Alemania en su intento de recuperar propiedades de su abuelo, el príncipe Friedrich zu Solms-Baruth III, confiscadas por los nazis luego de que este participara en un complot para matar a Adolf Hitler, como parte de la Operación Valquiria.

El descendiente continúa la batalla legal, iniciada por su familia en los años 90, alegando que las tierras de su antepasado (ubicadas en el actual estado federado de Brandenburg, al este del país) siempre pertenecieron a los Solms-Baruth y fueron robadas por el jefe de las SS, Heinrich Himmler, tras fracasar la conjura para acabar con Hitler en julio de 1944.

«Es injusto que los bienes de mi familia sigan secuestrados por el Estado alemán, que prefiere defender la tortura, el asesinato y el robo de un régimen ampliamente considerado como uno de los más malvados y corruptos de la historia moderna», afirmó Friedrich V en una entrevista con el diario The Times of Israel.

Ya con anterioridad, tribunales alemanes habían dictado un fallo según el cual Friedrich III entregó sus tierras (17.500 hectáreas) de manera no forzada al jefe de las SS. Además, desestimaron reportes de la inteligencia británica, revelados por el nieto hace una década en Sudáfrica, que muestran que la detención de su abuelo y el decomiso de sus propiedades se derivaron de la fallida conspiración.

Pese a que una pequeña parte de la propiedad sí fue devuelta a la familia en 2003, en el marco del arreglo del caso, el resto quedó en manos del Gobierno federal del país.

Las autoridades alegan, además, que las tierras fueron confiscadas años después como parte de una reforma agraria en la entonces República Democrática Alemana, cuyos funcionarios destruyeron registros cruciales de propiedad. Todo ello se solapa con el hecho de que la legislación actual de restituciones no se aplica a hechos ocurridos antes o inmediatamente después de la caída del régimen hitleriano.

El príncipe que se reveló contra los nazis

El nieto ha sostenido que su antepasado siempre estuvo en contra de las ideas de Hitler. «Mi abuelo estaba completamente en contra de Hitler, incluso antes de que llegara al poder. Vio la amenaza y predijo que iba a llevar a Alemania a la ruina», dijo.

Así, pese a la presión de las SS, Friedrich III se negó muchas veces a engrosar las filas del partido nazi, rechazó el saludo fascista y prohibió a quienes trabajaban para él que lo usaran. Además, abandonó el Ejército, lo que desembocó en que lo acusaran de «sabotear el esfuerzo de guerra».

Sede de la confabulación

De otra parte, la propiedad en disputa fue utilizada por los conspiradores para reunirse y perfeccionar sus planes. En particular, el célebre  almirante Wilhelm Canaris, jefe por entonces de la Abwehr o inteligencia militar, utilizó esos predios como base para «una unidad de sabotaje«, según el relato del nieto.

Esas afirmaciones están respaldadas por una investigación de Rupert Allason, un antiguo político que publica libros sorbe espionaje bajo el seudónimo de Nigel West. El autor confirmó que la propiedad «se convirtió en la sede de los preparativos del complot del 20 de julio».

Pese a ello, los jueces alemanes desestimaron ya una vez las evidencias presentadas por la familia, incluido el testimonio de Carl-Hans von Hardenberg, uno de los conspiradores implicados en la operación Valquiria, quien sobrevivió a la guerra y confirmó las actividades anti-nazis de Friedrich III.

Ahora, si los tribunales vuelven a oponerse a las demandas de la familia, el nieto del príncipe planea ir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Friedrich V considera que el caso no se reduce a la devolución de la propiedad de su abuelo, y cree que su pleito puede allanar el camino para judíos alemanes y otras personas que buscan recuperar tierras expropiadas por el Tercer Reich.