El lado más personal de las estrellas de MotoGP, al descubierto en ‘Yo, piloto’: «Llegue a decir que tenía miedo de ir en moto»

El lado más personal de las estrellas de MotoGP, al descubierto en ‘Yo, piloto’: «Llegue a decir que tenía miedo de ir en moto»

La última producción de DAZN, Yo, piloto, acercará a los aficionados al motociclismo una cara muchas veces desconocida de las grandes estrellas de MotoGP. Los protagonistas de la parrilla se sinceran como nunca antes sobre todos los aspectos cruciales que definen su vida deportiva. El dominio sobre la moto, el entrenamiento físico, la gestión mental, la emoción de la primera vez en el mundial o el momento de la retirada, son los temas que solamente un piloto de élite que lo vive en sus propias carnes puede desvelar.

La serie se compone de cuatro capítulos: el primero, Almas de metal, desvela los secretos de la principal herramienta de trabajo de un piloto, su moto; el segundo, titulado El atleta heterodoxo, muestra cómo el motociclismo actual requiere una puesta a punto del cuerpo del deportista tan exhaustiva como la de la moto; el tercero, Mentes radicales, señala la importancia de cuidar la mente para hacer frente a los resultados, la presión mediática o al desgaste provocado por los numerosos viajes; y en el cuarto, Una vida a contrarreloj, se hace mención al ciclo de la vida que tienen los pilotos, ya que mientras los veteranos se retiran, los novatos comienzan a dar sus primeros pasos en los circuitos del campeonato.

Simbiosis con la moto

El documental recoge los testimonios de algunas de las grandes estrellas de la competición, como es el caso de Valentino Rossi, nueve veces campeón del mundo, siete de ellos en la máxima categoría. Para llegar a tener éxito sobre las dos ruedas, el italiano admite que hay que tener una conexión especial con la moto: “Durante años, he pilotado muchas motos, pero su alma ha ido pasando de una a otra. Como si tuviese un alma dentro”. En esa misma línea se manifiesta el vigente campeón del mundo de MotoGP, el francés Fabio Quartararo: “Somos un equipo, pero cuando estamos en pista, somos la moto y yo. Es la cosa con la que más disfruto en mi vida desde pequeño”.

Para Aleix Espargaró, es fundamental conocer el funcionamiento de su herramienta de trabajo, la moto: “Yo siempre digo que, cuando un piloto está bien adaptado a una moto, es la continuidad de su cuerpo. Cuanto más conocedor eres y más te gusta, puedes prever cosas y sabes cómo va a reaccionar. Para mí es como tener arte en casa. Es pasión pura”.

Momentos duros

El momento más complicado por el que pasan los pilotos son las caídas, que les hace incluso tener miedo de volver a subirse a una moto, tal y como admite en este documental Jorge Lorenzo: “En ese sentido, yo he sido de los valientes, de los que no tenía pavor de expresar cómo me sentía, ya desde 2008. Cuando tenía miedo, tuve esas caídas de China, Le Mans, o Montmeló, que me golpeé la cabeza, llegué a decir que tenía miedo de ir en moto, pero luego poco a poco lo superé. Fui el primero en admitir eso. Vuelves a ser consciente del riesgo que tiene este deporte, porque a veces, no lo ves, porque vas muy protegido o tienes mucho control con la moto y lo haces desde que eres pequeño… Pero no eres consciente de que si algo va mal, o tienes mala suerte, puedes tener un hándicap físico para toda la vida o incluso perder la vida”.

Marc Márquez reconoce en Yo, piloto que cuando se sufre una grave caída, las dudas asaltan la cabeza del deportista: “Normalmente, los pilotos ya llevamos muy interiorizado lo que son las caídas, el riesgo, el dolor o las lesiones. Te caes y tienes ganas de subirte a la moto, pero hay diferentes ocasiones o caídas en las que te caes y no te apetece subirte de nuevo a la moto, sino que prefieres que pasen uno, dos, tres días o más. Pero ahí no puedes olvidar que eres un piloto profesional. Es tu hobby y tu pasión, pero también es tu profesión, y hay ciertos momentos en los que te tienes que obligar un poco a subir”.

Sobre lo que siente al subirse a la moto, Maverick Viñales se muestra rotundo: “Para mí, la moto significa libertad. Es cuando me siento libre y que estoy en el momento presente. Es como que no pienso en nada más en ese momento. En la vida siempre piensas un poco, haces algo y siempre vas pensando en otros temas, pero una vez estoy en la moto, solo pienso en ello, y es lo que realmente me apasiona”.