El gobierno paralelo de Libia se retira de la capital tras los combates

El gobierno paralelo de Libia se retira de la capital tras los combates

Magreb Libia suspende las elecciones presidenciales, en un nuevo revés a la fallida transición política

Trípoli ha registrado intensos enfrentamientos este martes en Trípoli después del anuncio de la llegada a la capital libia del gobierno paralelo designado por el Parlamento y apoyado por el mariscal Jalifa Haftar.

El servicio de prensa del gobierno aprobado por el Parlamento anunció en un comunicado «la llegada del primer ministro del gobierno libio, Fathi Bachagha, acompañado por varios ministros en la capital para empezar su trabajo».

El gobierno con sede en la capital, dirigido por Abdelhamid Dbeibah y constituido a principios de 2020 tras un proceso político auspiciado por la ONU, no se pronunció de inmediato sobre estos acontecimientos.

De madrugada, poco después del anuncio del gobierno de Bachagha, estallaron enfrentamientos en la capital entre grupos armados, constató un periodista de la AFP. Sobre las 07H00 locales (05H00 GMT) se seguían escuchando disparos en medio de la ciudad.

Libia no consigue poner fin a una década de caos político y conflictos consecutivos a raíz de la caída del régimen de Muamar Gadafi en 2011, en la estela de la Primavera Árabe. Este enorme país norafricano de apenas siete millones de habitantes sigue minado por la inseguridad, la división política y la rivalidad entre instituciones en el Este y el Oeste de su territorio.

En febrero, el Parlamento operativo en la parte oriental del país designó al ex ministro de Interior, Fathi Bachagha, al frente de un nuevo ejecutivo que cuenta con el respaldo del mariscal Haftar, el hombre fuerte del Este de Libia, cuyas tropas trataron de conquistar la capital en 2019. Pero Bachagha no ha conseguido hasta ahora apartar al ejecutivo de Trípoli, dirigido por el empresario Dbeibah, que ha afirmado en varias ocasiones que solo entregará el poder a un gobierno electo.

Constituido a principios de 2020, el gobierno de Dbeibah tenía como principal misión principal la organización de elecciones legislativas y presidenciales en diciembre de 2021. Pero las querellas constantes entre los caciques políticos locales, especialmente sobre la base jurídica de esta votación, llevaron al aplazamiento de forma indefinida de estas elecciones sobre las que la comunidad internacional confiaba devolver la estabilidad a este país norafricano. Los rivales políticos de Dbeibah consideran que su mandato expiró con el aplazamiento electoral.

La producción petrolera, principal fuente de ingresos de su economía, es nuevamente huésped de estas divisiones políticas, con una ola de cierres forzados de los campos petroleros. Considerados cercanos al bando del Este, los grupos en el origen de estos bloqueos petroleros reclaman la entrega del poder a Bachagha, así como un mejor reparto de los ingresos del sector.

A finales de abril, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó dividido una resolución del Reino Unido para prolongar otros tres meses la misión política en Libia a pesar de que Rusia rechazaba extenderla hasta que no se designara un nuevo emisario para el país.