El fiscal de la CPI solicita continuar las investigaciones contra el chavismo por crímenes de lesa humanidad

El fiscal de la CPI solicita continuar las investigaciones contra el chavismo por crímenes de lesa humanidad

América Latina El presidente argentino se suma a la campaña para blanquear a Nicolás Maduro

La última estrategia de los aliados de Nicolás Maduro para blanquear al chavismo ha vuelto a chocar con la realidad. Karim Khan, fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), solicitó ayer a la Sala de Cuestiones Preliminares que autorice continuar las investigaciones por crímenes de lesa humanidad en Venezuela. Según los informes de Naciones Unidas, tanto el jefe revolucionario como sus generales están señalados por delitos del calibre de ejecuciones extrasumariales, torturas, violaciones sexuales, desapariciones forzosas y detenciones arbitrarias.

Khan ha desestimado la solicitud de aplazamiento de las autoridades chavistas, aunque mantiene su disposición a colaborar con ellas. Tanto la primera decisión como las consiguientes apelaciones se pueden demorar varios meses.

«En resumen: la Fiscalía de la CPI decidió continuar con la investigación dado que el Estado venezolano no soportó suficientemente que hayan realizado investigaciones genuinas de crímenes de lesa humanidad», resumió Alfredo Romero, presidente del Foro Penal (FP), la organización que defiende a los presos políticos en Venezuela. Actualmente son 240 los que permanecen en las mazmorras del chavismo, incluidos los españoles María Auxiliadora Delgado, Ángela Expósito y Jorge Alayeto.

«La solicitud del fiscal reivindica la labor de las víctimas, sus representantes y la sociedad civil en el camino para lograr justicia», reaccionó Juan Guaidó, presidente encargado. En el anuncio de la Fiscalía se especifica que las víctimas y sus representantes aportarán sus observaciones en el proceso de investigación.

La iniciativa del fiscal llega sólo horas después del revuelo continental creado por la decisión de Alberto Fernández, presidente de Argentina, de retomar relaciones diplomáticas plenas con Caracas dado que los problemas de derechos humanos y los obstáculos electorales «se han ido disipando».

El primer mandatario recibió el martes el respaldo pleno del Grupo de Puebla (GP), que reúne a dirigentes izquierdistas y populistas. «La ideologización de las relaciones internacionales promovida por la derecha latinoamericana está acabando con las posibilidades de integración regional que resulta hoy imperativa. El paso histórico dado por el presidente de Argentina debe reiniciar un proceso de reacercamiento», se congratularon los dirigentes del GP.

A la cabeza del comunicado se situaron el expresidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero y los expresidentes Rafael Correa, Ernesto Samper y Dilma Rousseff, todos ellos con vínculos estrechos con Maduro. Zapatero se ha convertido en el principal defensor de las tesis revolucionarias en Europa, Correa es el asesor económico de cabecera del mandatario bolivariano y Samper intenta recuperar viejas glorias tras presidir la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), organismo creado y financiado por Hugo Chávez y Lula da Silva.

Entre los fundadores del GP también aparecen la ministra española Irene Montero y entre sus participantes habituales está el exjuez Baltasar Garzón, cuyo despacho defiende al hijo de Nicolás Maduro y al magnate Alex Saab, presunto testaferro del «hijo de Chávez». Las últimas incorporaciones desde España son las socialistas Pilar Portela y Adriana Lastra.

En la actualidad, el propio Fernández preside la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), creada por los mismos personajes y con la se pretende ahora imponer una nueva arquitectura del poder en la región, con el respaldo de las tres dictaduras continentales y del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador. El GP mantiene su apoyo a los candidatos izquierdistas en las elecciones trascendentales de este año: Gustavo Petro en Colombia y Da Silva en Brasil.

«El cinismo es tan grande como los millones que varios de ellos robaron junto al chavismo», censuró Elisa Trotta, representante diplomática de la presidencia encargada en Buenos Aires. «En toda la historia moderna de Venezuela jamás hubo menos paz y jamás se violaron tantos y tan cruelmente los derechos humanos», sentenció Trotta.

De la misma opinión es Amnistía Internacional (AI), que se sumó a Human Rights Watch (HRW) y a las organizaciones civiles de Venezuela en sus críticas a Fernández. AI instó al gobierno peronista para Caracas ponga punto final a su política represiva y para que permita a los defensores de derechos humanos que hagan su trabajo. «Instamos a que tenga presente la realidad que se vive en el país», reclamó la organización.

«Asusta la manera en que Alberto Fernández alude a la tragedia venezolana. La frivolidad del cinismo», concluyó el escritor Alberto Barrera.