El BCE intenta calmar a los consumidores: «La inflación se irá desvaneciendo en 2022»

El BCE intenta calmar a los consumidores: «La inflación se irá desvaneciendo en 2022»

El Banco Central Europeo (BCE) ha lanzado este lunes un mensaje de tranquilidad en el Parlamento Europeo: aunque la inflación ha subido de manera «sorprendente» en octubre (hasta el 4,1% en la UE y hasta el 5,4% en España), se irá «desvaneciendo gradualmente» a partir de enero de 2022.

«Pensamos que en 2022, la inflación gradualmente se irá desvaneciendo, quizá un poco más tarde de lo que preveíamos pero nuestras previsiones a medio plazo prevén que la inflación baje por debajo del objetivo simétrico del 2%», ha recalcado Christine Lagarde, presidenta del BCE durante su intervención en el Comité de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo.

Lagarde ha explicado que la subida de precios actual se debe a tres causas. La primera de ellas es el coste de la energía, que «supone el 50% de la inflación ahora mismo y se debe a una combinación de factores de oferta y demanda».

La segunda causa es la reapertura de la economía, «que provoca un aumento de demanda que supera la oferta que es limitada», sobre todo en el sector servicios; y la tercera es el efecto base asociado a la pandemia, es decir, que se comparen los precios con los niveles de 2020.

«Un ejemplo clave es el IVA en Alemania que mecánicamente se quitará de la inflación el 1 de enero de 2022 y supone una parte considerable. Alemania aporta entre 113 y 115 puntos de base que se retirarán de la medida desde enero», ha apuntado.

Al ser éstos los motivos de la inflación, Lagarde se muestra optimista. «No quiere decir que no tengamos que preocuparnos, pero dada la identidad de esas tres causas sí pensamos que en 2022 gradualmente se irá desvaneciendo».

La presidenta del BCE pide pensar a largo plazo, ya que si los bancos centrales actúan pensando en el corto plazo «harán más mal que bien a la recuperación económica», ha admitido. Especialmente teniendo en cuenta que todavía no se observan efectos de segunda ronda, no se aprecia que la subida de precios se esté trasladando a los salarios. «No vemos ningún indicio de que esté sucediendo», ha zanjado.

La subida de los precios ha llevado a muchos sectores a pedir un endurecimiento de la política monetaria, pero el BCE considera que podría arriesgar la recuperación y no tener un efecto inmediato sobre la evolución de los precios dadas sus causas.

Uno de los instrumentos de política monetaria que podría verse alterado en primera instancia podría ser el Programa de Compras de Emergencia para la Pandemia (PEPP), que se articuló en marzo de 2020 para comprar masivamente deuda de los estados miembro mientras durara la crisis derivada de la covid-19.

Ahora que esta crisis parece remitir y que la Unión Europea crecerá por encima del 5% en 2021, Lagarde ha anunciado que el BCE tomará una decisión en diciembre sobre la continuidad de este programa.

«Se decidió que en el marco del PEPP continuaríamos las compras netas al menos hasta el final de marzo de 2022 o hasta que la crisis de la covid-19 acabara, en función de lo que determinara el Consejo de Gobierno. Esto sigue siendo válido. Teniendo esto en cuenta, en diciembre examinaremos la situación sanitaria y de salud para evaluar si esta crisis de la pandemia ha acabado o no y, en función de eso, refinanciaremos o prolongaremos el PEPP«, ha señalado.

La compra de deuda de este programa supone una inyección monetaria muy importante a los mercados, de ahí que haya dudas sobre la conveniencia de mantenerlo, ya que implica un aumento de los precios en un escenario de inflación elevada -aunque sea temporal-.

«En un mundo postpandémico está claro que tendremos que calibrar las compras, anunciaremos esas propuestas en diciembre y como dijimos en la revisión estratégica, la política monetaria tiene que ser consistente para garantizar la recuperación y que la inflación siga ajustándose a nuestro objetivo», ha apuntado.

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