Cada gota cuenta: El ahorro de agua ya es una de las principales preocupaciones de las empresas

Cada gota cuenta: El ahorro de agua ya es una de las principales preocupaciones de las empresas

Aseguraba Jacques Yves Cousteau que olvidamos que el ciclo del agua y el ciclo de la vida son uno mismo. Según el investigador y biólogo marino, tal y como conocemos la vida no sería posible sin el agua. Este elemento es un medio indispensable para la existencia, ya que no hay actividad humana, económica, industrial o social, que pueda prescindir de este vital recurso, por lo que cuidarlo urge en todos los rincones del planeta. El agua escasea y solo en España actualmente tres cuartas partes del país, que representan una extensión de 9 millones de hectáreas, están en riesgo de sufrir desertificación. Las previsiones climáticas apuntan a cambios extremos. Ante una situación inminente de estrés hídrico severo resulta fundamental una gestión responsable del ciclo del agua, ya que es este elemento el que genera la rica biodiversidad.

El crecimiento de la población y el aumento de la urbanización ejercen una presión considerable sobre los recursos naturales y, según estima la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, para 2030, el 47% de la población mundial vivirá en zonas de alto estrés hídrico. La sobreexplotación del agua, la contaminación, el mal uso de los recursos hídricos, malos hábitos de consumo de los usuarios y la falta de la cultura de reutilización y aprovechamiento del agua de lluvia son factores que determinan la situación actual. Corresponde a todos unir esfuerzos para mitigar las consecuencias de la deriva del cambio climático. Para hacerles frente, no solo los gobiernos han establecido medidas a través del acuerdo de París, diseñado para reducir las emisiones mundiales y mantener el calentamiento global por debajo del peligroso umbral de 2°C, también la iniciativa privada y la implicación del sector industrial son clave. Así lo corrobora Coca-Cola. La compañía, que tiene al agua como ingrediente fundamental de sus bebidas, está comprometida con la protección de los recursos hídricos y cuenta con un plan para protegerlos en las zonas que opera. Su objetivo es garantizar su propio suministro, así como reducir su consumo en los procesos de producción y devolver a la naturaleza el 100% del agua que utiliza.

También la cervecera Heineken, con marcas como Heineken, Cruzcampo, Amstel o El Águila trabaja en su objetivo de hacer un uso más eficiente del agua puesto que la compañía ha reducido un 33% el agua que utiliza desde 2008 y ya garantiza la circularidad del 100% de sus aguas residuales. En Andalucía se ha convertido en «la primera cervecera con balance hídrico neutro» al devolver «toda el agua que contienen las cervezas como Cruzcampo», más de 1.000 millones de litros de agua cada año, tal como ha compartido en un comunicado.

La receta más eficaz para combatir el calentamiento global pasa por adoptar una actitud más respetuosa con el mundo que habitamos. Y eso atañe a todas las industrias, textil incluida. Según los datos de Naciones Unidas, este sector es responsable del 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, que provocan un aumento de la temperatura del planeta y agravan las consecuencias del cambio climático. Para contribuir de manera activa a la supervivencia del planeta y disminuir el impacto medioambiental la apuesta de

Zara para 2025 se centra en reducir el 25% del impacto del agua en su cadena de suministro y reutilizar o reciclar los plásticos empleados en su actividad.

Igualmente, el sector energético se ha propuesto concentrar esfuerzos en materia de sostenibilidad en la gestión del agua. Así, Cepsa, consciente de que la transición energética va más allá del uso de energías sostenibles, busca reducir un 20% en la captación de agua dulce en zonas de estrés hídrico en 2025 respecto a 2019. Este compromiso de la compañía supondrá un ahorro de más de tres millones de metros cúbicos de agua dulce al año y ha sido establecido por la Mesa del Agua, un grupo de trabajo interdisciplinar interno que analiza la gestión del agua en las actividades de la compañía para identificar y evaluar iniciativas y proyectos que ayuden a hacer un uso más eficiente de este recurso.

Entre los proyectos que contribuirán a la consecución del compromiso anunciado por Cepsa destacan dos que se desarrollarán en los Energy Parks de la compañía. Por un lado, el proyecto de reutilización en la planta de aguas residuales del Parque Energético de San Roque (Cádiz), que reducirá un 20% el consumo de agua gracias a una importante mejora en el tratamiento de aguas residuales. Estas se someterán a un proceso de ultrafiltración y ósmosis inversa que permitirá mejorar su calidad convirtiéndola en agua reutilizable que pueda aprovecharse en las torres de refrigeración. Por otro, el proyecto de mejora en la planta de tratamiento de efluentes líquidos del Parque Energético de La Rábida (Huelva), que logrará ahorrar un 7% del agua que consume anualmente esta instalación.