BBVA eleva su política de dividendo pero vuelve a desplomarse en Bolsa

BBVA eleva su política de dividendo pero vuelve a desplomarse en Bolsa

BBVA elevará la retribución de sus accionistas con un cambio en su política de dividendo que le llevará a repartir entre el 40% y el 50% de su beneficio ordinario cada año. El cambio supone eleva en hasta 10 puntos la retribución, fijada desde el año 2017 entre el 35-40% de las ganancias.

El banco se compromete a pagar más a sus inversores tras anunciar la OPA sobre la totalidad de su filial turca y después de que el Banco Central Europeo (BCE) haya levantado las restricciones al sector financiero impuestas durante la pandemia.

La nueva política de dividendo incluirá dos pagos anuales. El primero se pagará en los meses de octubre e incluirá una cantidad a cuenta del ejercicio en curso. El segundo pago será la retribución complementaria se pagará en el siguiente mes de abril, una vez ya se hayan cerrado las cuentas. La entidad contempla la combinación de pagos en efectivo y la recompra de acciones.

El banco ha presentado hoy a los inversores sus objetivos para el periodo 2021-2024, que se apoyan en una aceleración de su política de digitalización y apuesta por la financiación sostenible. Sin embargo, el mercado no ha acogido con buen tono las cifras propuestas por el banco y su cotización se ha hundido más de un 5% en Bolsa. El desplome se suma al del pasado lunes, cuando el banco comunicó la OPA sobre Garanti.

La operación en Turquía utilizará los fondos obtenidos por el banco tras la venta de su división en Estados Unidos. La inversión supondrá un pago máximo de 2.249 millones de euros por hacerse con el 50,15% de las acciones que en estos momentos no están en su dominio.

Fijar el objetivo en Turquía despeja la posibilidades de una compra o fusión en España similar a la que estuvo negociando con el Banco Sabadell. Sin embargo, el presidente de BBVA, Carlos Torres, no ha cerrado la puerta a esta opción. «Las oportunidades de crecimiento inorgánico las analizamos conforme las vamos viendo. Veremos que nos depara el futuro. En España hemos visto una fuerte consolidación del sector, y habrá una de segunda ronda de menor grado, pero es difícil valorarlo», ha explicado a las preguntas de los analistas.

Uno de los objetivos fijados por el banco se refiere a la tasa de eficiencia, es decir el coste que le supone generar ingresos en su negocio. BBVA cree que en 2024 será capaz de reducir este indicador hasta el 42, consolidándose como el líder del sector a nivel europeo. El banco considera que es un objetivo ambicioso pero puede lograrlo apoyándose en su continua digitalización, lo que le llevará a seguir reduciendo su negocio físico para potenciar las transacciones digitales.

El banco prevé tres años consecutivos de crecimiento próximo al 5% para la economía española, pero sin embargo cree que el crédito seguirá sumido en un largo letargo que le impedirá crecer por encima del 1% interanual en el próximo lustro.

BBVA confía en duplicar su velocidad de captación de clientes hasta superar los 3,6 millones en 2024. El banco potenciará su política comercial para fomentar la contratación de productos financieros y seguros entre sus clientes el objetivo de que la mitad de éstos tengan contratado alguno de estos productos dentro de tres años. Actualmente, este ratio es del 35%.

De la misma forma, su objetivo es que un 80% de la venta de sus productos se realice de forma digital, frente al 65% actual, lo que implicará que la mitad de su plantilla esté enfocada al trabajo en remoto con sus clientes.

Conforme a los criterios de

The Trust Project

Saber más