Arranca el Día del Soltero más ecológico… y con más escrutino regulador del Gobierno

Arranca el Día del Soltero más ecológico… y con más escrutino regulador del Gobierno

El pack de 12 Coca-Colas de medio litro cuesta 12 yuanes. Al cambio son 1,63 euros. Las zapatillas para correr en la cinta del gimnasio valen 14 euros. El teclado para el ordenador son 5 euros. Dos botellas de ginebra Bombay, una de ron Bacardí y un tequila José Cuervo para la fiesta en casa del sábado, no supera los 34 euros.

En un día normal, estos productos en tiendas de Taobao, la aplicación de compras del gigante Alibaba, hubieran costado casi el doble. Sobre todo, el alcohol, todo importado, poca variedad, y a precios disparados en un país que prácticamente sólo produce su licor tradicional y un poco de cerveza y vino. Pero el 11 del 11, el Día del Soltero, el mayor espectáculo consumista apadrinado por el mayor país comunista, no es un día normal. Hace muchos años que se convirtió en la jornada de oro para el comercio electrónico chino y fue creciendo hasta ser el festival de compras online más grande del mundo.

El 11 de noviembre de este año no ha perdido la habitual excitación consumista patria. A los cazadores de gangas online les esperaba un récord de 290.000 marcas con 14 millones de ofertas. Más de 200 marcas de lujo también han participado en el evento para ofrecer alrededor de 100.000 nuevos productos.

Anoche, antes de dar el pistoletazo de salida al día grande, Alibaba desveló que desde que comenzaron los descuentos el pasado 1 de noviembre, 382 marcas ya habían facturado más de 100 millones de yuanes (13,6 millones de euros). Alibaba puso algunos ejemplos como que, en el primer segundo de venta, los consumidores se habían dejado 41 millones de euros en nuevos iPhones. En los primeros cuatro minutos de la apertura de la jornada de compras, Apple ya había superado el total de ventas del primer día del Black Friday chino del año pasado.

En Hangzhou, capital de la provincia china de Zhejiang, donde se encuentra la sede de Alibaba, el actor británico Benedict Cumberbatch apareció a media noche en una pantalla para dar inicio a las últimas 24 horas del festival de compras chino. Otros años se hacía una gran gala con superestrellas invitadas como Katy Perry, Taylor Swift o las acrobacias del Circo del Sol.

Pero el 11 del 11 este año ha perdido brillo. Alibaba ha querido moderar su habitual alarde de volumen de ventas y renunciar a la característica pantalla gigante en la que todo el mundo podía seguir al minuto cada transacción. El imperio de comercio electrónico fundado por Jack Ma y el resto de gigantes tecnológicos de China llevan más de un año en medio de un estricto escrutinio regulatorio por parte del gobernante Partido Comunista Chino (PCCh). La represión antimonopolio de Pekín ha forzado un cambio en las agresivas prácticas comerciales.

Un portavoz de Alibaba dijo que las cifras de ventas se anunciarán después de que la ventana del evento se cerrara el jueves por la noche. Es la primera vez que esto ocurre. No conviene hacer mucho ruido mientras en Pekín los líderes de la segunda potencia mundial están reunidos en un pleno en el que hablan de sostenibilidad y de «prosperidad común», un concepto que el presidente Xi Jinping tradujo como un ajuste de «ingresos excesivos» y que los trabajadores de ingresos altos «contribuyan más a la sociedad» para corregir la desigualdad de riqueza en el país.

A principios de este año, la plataforma de comercio electrónico Pinduoduo se comprometió a donar 1.300 millones de euros en ganancias a los agricultores para aumentar sus ingresos, mientras que Alibaba comprometió 13.500 millones en subsidios para pequeñas y medianas empresas.

En el Día del Soltero del año pasado, los consumidores gastaron 65.000 millones de euros en las plataformas de compras online de Alibaba durante los 11 días del festival. Su rival más cercado, JD.com, registró ventas por 35.000 millones.

Estas transacciones involucran a millones de trabajadores que manipulan miles de millones de paquetes. El brazo de logística de Alibaba movilizó 3.000 aviones durante el evento de 2020. Los servicios de mensajería prevén este año más trabajo que el anterior, cuando manejaron 3.960 millones de paquetes entre el 1 y el 11 de noviembre.

Todo esto tiene un coste ambiental en medio de la celebración de la cumbre climática de Glasgow, donde Xi Jinping se volvió a comprometer a que China llegaría al tope de emisiones de carbono antes de 2030 y alcanzaría la neutralidad en sus emisiones en 2060.

Apenas hay cifras, pero en el Día del Soltero de 2016, Greenpeace hizo un estudio estimando que las entregas de los pedidos generaron 52.400 toneladas de dióxido de carbono. Alibaba ha dicho que planea reducir las emisiones de carbono relacionadas con los pedidos en un 30% este año. Está promocionando servicios de reciclaje, centros de datos que funcionan con energía renovable e incluso algoritmos que combinan los productos con el paquete del tamaño adecuado para reducir el desperdicio. La compañía también ofrece cupones por valor de 100 millones de yuanes para marcas ecológicas.

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