Alonso y Hamilton entrecruzan sus destinos: ¿y si queda un hueco libre en Mercedes?

Alonso y Hamilton entrecruzan sus destinos: ¿y si queda un hueco libre en Mercedes?

El ‘run-run’ está en el paddock desde principio de temporada: Lewis Hamilton está viviendo su temporada más incómoda desde que es piloto de Fórmula 1. Superado por Max Verstappen en 2021, ya se planteó seriamente colgar las botas en esos meses pero fue convencido por Toto Wolff de que este año podrían darle un coche como para tomarse la venganza. Lo que le han dado es un camión de proporciones épicas.

La derrota en Imola ha sido especialmente dura. No sólo porque no llegó ni siquiera a puntuar, o porque se encontró impotente detrás de un Pierre Gasly que se defendió con uñas y dientes, sino porque no es capaz de hacer competitivo el W13. Se explica regular que el mismo coche para él sea inconducible, mientras para su compañero George Russell le dé para ser el único piloto de la parrilla en hacer cuatro ‘top 5’ en lo que va de temporada.

No es raro que la rumorología no haya tardado en aparecer: Hamilton acaba contrato a final de año y hay quien apunta a que puede dejarlo. Hay quien incluso que se lo pide.

La actitud de Hamilton es de estar totalmente hundido. «Es mi peor temporada desde 2009», decía en Imola, en relación a un año en el que ganó dos carreras y obtuvo tres podios más. Si esa fue mala, qué no será este 2022 en el que ni está ni se le espera.

Mercedes teme la huida de su líder. No es casual ni el mensaje de Wolff en persona cuando Hamilton entró en meta en el Autódromo Enzo y Dino Ferrari, ni lo es que todas las publicaciones del equipo en sus redes sociales sean de apoyo al heptacampeón. 

Un cariño que pasa la frontera del peloteo tanto en cuanto solo se han disputado cuatro Grandes Premios y quedan 19 por delante: aún hay tiempo… pero no está claro que haya solución. ¿Están intentando convencer a Hamilton de que no tome una decisión drástica?

El escenario de que Hamilton no renueve su contrato con Mercedes y deje la Fórmula 1 está muy presente en la mente de todos. Y un asiento en el coche que ha arrasado en la era híbrida de la competición es, posiblemente, el más apetecible posible.

Aunque aún es un tiro muy lejano, ya hay quien ha hecho sus quinielas de posibles sustitutos. Y entre ellas aparece un nombre que suscita tanto morbo como expectación: Fernando Alonso.

La situación de Alonso es diferente a la de Hamilton, tanto en cuanto él no quiere irse. Sabe que le queda un último contrato, dos o tres años a lo sumo, y su primera opción es quedarse en Alpine… pero no la única.

La carambola no es fácil, y ahora mismo sería digna del mismísimo Ronnie O’Sullivan, pero lo que está claro es que Mercedes no puede sustituir a Hamilton por un cualquiera. Habida cuenta de que ni Verstappen ni Leclerc se van a mover de sus respectivos equipos, colocar en el asiento del heptacampeón a un ‘desconocido’ sería darse un tiro en el pie. ¿Ilusionaría un Stoffel Vandoorne, un Nick de Vries o similar? Y en ese caso, ¿está capacitado George Russell para ser el líder?

Ahí es donde el perfil de Alonso sería perfecto para ambas partes. El piloto, porque tendría un coche potencialmente ganador (demos por hecho que el de 2023 no será un hierro como el W13) para su último baile en Fórmula 1. El equipo, porque tendría al piloto más experimentado de la parrilla (Alonso batirá el récord histórico de GPs disputados en septiembre) y aún con hambre. 

Lo que está claro es que los próximos meses van a ser muy movidos en los despachos y hasta que Hamilton y Wolff no hablen en serio de lo que va a ser de ellos, el humo no se va a despejar. Por si acaso, los representantes no deberían hacer muchos planes en los próximos meses… no vaya a ser que tengan que posponerlos.