Al menos 22 muertos en una fuerte explosión en el hotel Saratoga del centro de La Habana

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Una fuerte explosión de gas ha destruido parte del Hotel Saratoga, uno de los más emblemáticos de La Habana. Imágenes y vídeos tomados por ciudadanos alertaron desde el primer momento de la magnitud del accidente, producido por una fuga de gas, según reconoció la Presidencia de Cuba.

De inmediato, vecinos, transeúntes y fuerzas públicas acudieron al rescate de las víctimas. Como si se tratara del escenario de una guerra, la fachada del hotel ha desaparecido en buena parte para mostrar los destrozos del interior. Edificios adyacentes, incluida la escuela primaria Concepción Arenal, y vehículos que circulaban en las cercanías también han resultado afectados.

El Saratoga, que contaba con 100 habitaciones, se preparaba para reabrir la semana que viene tras la pandemia, lo que ha mitigado lo que pudo ser una gran tragedia.

Las autoridades han contabilizado al menos 18 muertos y unos 64 de heridos, aunque las tareas de búsqueda entre los escombros no habían finalizado. El recinto estaba en proceso de reparaciones y en su interior solo había trabajadores. La explosión ha provocado daños graves en la estructura del edificio.

«No estamos hablando de un atentado ni de nada de eso», ha confirmado Luis Antonio Torres Iríbar, primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) en La Habana. Los rumores, sin ninguna consistencia, de que se trataba de una bomba se desataron nada más escucharse la explosión en la capital. La columna de humo, que se levantó entonces, se podía ver desde toda la ciudad.

Hace 24 años, distintos establecimientos hoteleros cubanos sufrieron una ola de atentados con bombas. En uno de ellos contra el Hotel Copacabana, perdió la vida un turista italiano.

El presidente Miguel Díaz-Canel, acompañado por el primer ministro, Manuel Marrero, ha acudido al hotel siniestrado para ofrecer las primeras informaciones oficiales. El sucesor de Raúl Castro ha confirmado que se trataba de una fuga de gas.

La gran paradoja de la decadencia cubana es que el Saratoga se levantaba primoroso rodeado de edificios en el centro de La Habana en estado de semirruina, y que no tienen nada que ver con las zonas recuperadas de la Habana Vieja. El Hotel Saratoga, una de las joyas arquitectónicas de la capital, estaba situado en el Paseo de Prado, a pocos metros del majestuoso Capitolio, que hoy acoge a la Asamblea Nacional del Poder Popular, el parlamento del régimen castrista.

El edificio que lo alberga creció en el siglo XIX gracias a la inversión de un hombre de negocios español, el cántabro Gregorio Palacios, pero no sería hasta la década de los 30 del siglo pasado cuando se instalaría el Saratoga como tal. Desde entonces, la historia de la isla se encargó de llevarlo hasta su esplendor antes de la Revolución, hasta postrarlo tras la intervención de las autoridades municipales. Testigo y víctima a la vez.

Su decadencia se multiplicó durante el Periodo Especial de los 90, hasta que el gobierno decidió resucitarlo para convertirlo en el gran hotel frente al Capitolio. Fue reinagurado en 2005 y pasó a formar parte de las joyas hoteleras de La Habana, e, incluso, sirvió como base para buena parte de la delegación estadounidense durante la visita de Barack Obama en 2016.

El Ministerio de Asuntos Exteriores no tiene constancia, por ahora, de españoles afectados por la explosión y mantiene contacto con las autoridades cubanas hasta que se determine la identificación de las víctimas, según han informado fuentes diplomáticas.