Sánchez defiende a Timmermans y culpa del bloqueo a la división en el PPE

El presidente del Gobierno español en funciones, Pedro Sánchez, sigue defendiendo que el socialista holandés Frans Timmermans sea el nuevo presidente de la Comisión Europea. EFE/EPA/FRANCOIS LENOIR / POOL

Bruselas, 30 jun (EFE).- El presidente del Gobierno español en funciones, Pedro Sánchez, sigue defendiendo que el socialista holandés Frans Timmermans sea el nuevo presidente de la Comisión Europea y culpa del bloqueo para su designación a las «disensiones internas» en el seno del Partido Popular Europeo (PPE).

Así lo han señalado fuentes de la delegación española en el Consejo Europeo Extraordinario llamado a decidir el reparto de los principales cargos de las instituciones comunitarias.

El Consejo ha comenzado con casi tres horas y media de retraso y durante toda la jornada se han sucedido las reuniones entre los principales líderes europeos, entre ellos Pedro Sánchez, que participa en la negociación en nombre de los socialdemócratas.

«El problema es la división entre los populares europeos. El PPE no se aclara, no se ponen de acuerdo», han indicado fuentes españolas, tras explicar que los negociadores de las principales familias políticas europeas se han reunido justo antes de que comenzara oficialmente la cumbre con la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro croata, Andrej Plenkovic.

Entre los populares europeos que han manifestado su rechazo a que Timmermans presida la comisión destacan el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, y el húngaro, Viktor Orbán.

Tampoco le respalda el llamado grupo de Visegrado: Polonia, Hungría, la República Checa y Eslovaquia.

A pesar de las dificultades, Sánchez sigue defendiendo el nombramiento de Timmermans, «en cumpliendo de la palabra dada» a los socialdemócratas, subrayan en su entorno.

Los socialistas españoles, que aseguran que no se plantean que esta cumbre pueda terminar sin acuerdo, defienden que Timmermans es el único «spitzkandidat» capaz de construir un consenso amplio, no solo con los liberales, sino también «más allá», por lo que insisten en que la decisión está en manos del PPE.

Según las fuentes, el argumento que Sánchez ha esgrimido ante el Consejo para reclamar el apoyo de los populares es que «se trata de tener una mayoría en la Comisión y en el Parlamento», es decir, que los que se oponen a una presidencia socialdemócrata de la comisión «se deberían plantear qué mayoría tienen» en la Eurocámara, que se constituirá el próximo martes, 2 de julio.

Tras recordar que si no se alcanza un acuerdo «al final siempre se puede votar», la delegación española reconoce que el candidato del PPE a presidir la Comisión, el alemán Manfred Weber, debería tener una «presencia relevante» en el reparto de cargos y no pone objeción a que el Consejo sea para los liberales.

España considera además que, si Timmermans finalmente se alza como presidente, las expectativas para que el ministro de Asuntos Exteriores en funciones, Josep Borrell, ocupe un «gran puesto» serían «muy buenas».