La congregación del Valle de los Caídos dice que acatará la ley

Vista del interior de la basílica del Valle de los Caídos y de la tumba del dictador Francisco Franco. EFE/Javier Lizón/Archivo

París, 9 oct (EFE).- La congregación benedictina de Solesmes (Francia), a la que pertenece la abadía del Valle de los Caídos, aseguró este miércoles a Efe que, al igual que ya ha dicho la Santa Sede, «no irá contra la ley» en el caso de la exhumación de Franco, aunque pidió al Gobierno español que espere a que se resuelvan todos los recursos antes de hacerlo.

Una fuente cercana al abad de Saint-Pierre de Solesmes, cabeza de la congregación, insistió en que su posición es la misma que la del Vaticano, pero acusó al Gobierno de «precipitación» y de instrumentalizar políticamente una herida histórica.

«La posición más sabia es esperar los recursos y estoy muy sorprendido por la precipitación con la que actúa el Gobierno pues hay que seguir la ley y cuando hay recursos, al menos en Francia, no se puede forzar», señaló.

La fuente insistió en que la Abadía no está al tanto de la carta enviada al Gobierno por el prior Santiago Cantera, en la que rechaza la intervención de las autoridades para exhumar el cadáver del dictador, y señaló que no han hablado con él últimamente aunque siguen la cuestión a través de la prensa.

Los monasterios en la orden benedictina gozan de una amplia autonomía, si bien se organizan en 21 congregaciones como la de Solesmes, a la que pertenecen cuatro casas en España.

El abad de Solesmes tiene en cuenta también la postura de la familia Franco, que se opone a la exhumación, y considera que si ésta hubiera dado su acuerdo «no habría ningún problema».

«El Gobierno tendría que ponerse de acuerdo con la familia, de lo contrario es todo muy violento. En toda esta historia estoy muy sorprendido por la forma en la que actúan los españoles, sorprendido de la violencia con la que hacen resurgir heridas históricas muy profundas y por la incapacidad de hablar las cosas de manera pacífica», insistió.

Además, consideró que la premura del Gobierno socialista es un intento de instrumentalización política y recomendó al Ejecutivo un apunte evangélico: «Dejad que los muertos se ocupen de los muertos».

«Creo que hay otros problemas en España que desenterrar a los muertos», dijo.

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